El Instituto Nacional de Estadística ha publicado los datos correspondientes al pasado mes de junio, y las cifras dejan un mensaje difícil de ignorar: el ladrillo sigue siendo el destino preferido de quienes deciden emprender en España. Se constituyeron 11.153 sociedades mercantiles, un 1,7% más que en junio de 2025, y dentro de ese total, inmobiliarias, financieras y seguros junto a construcción concentraron más de un tercio de toda la nueva demografía empresarial del país. No es un dato puntual ni casual: mes tras mes, el sector inmobiliario y de construcción confirma que sigue siendo percibido como una apuesta fiable, incluso en un contexto económico en el que el capital medio destinado a nuevas empresas se reduce de forma generalizada.
Inmobiliario y construcción, casi cuatro de cada diez empresas de nueva creación
Por actividad económica, el 19,6% de las sociedades mercantiles creadas en junio correspondió a la categoría de inmobiliarias, financieras y seguros, la cifra más alta de todas las actividades registradas por el Ine. A esa proporción hay que sumar el 15,9% correspondiente a construcción, con lo que ambas actividades suponen conjuntamente el 35,5% de toda la nueva demografía empresarial del mes. Dicho de otro modo: casi cuatro de cada diez empresas nuevas nacidas en junio tienen que ver, de una manera u otra, con el ladrillo. Frente a esto, actividades como el comercio (14,8%), las profesionales (9,9%) o la hostelería (9,7%) quedan a bastante distancia. Es una proporción que se repite mes a mes, y que no puede explicarse solo por inercia estadística: refleja una convicción real por parte de los emprendedores españoles de que el sector inmobiliario sigue teniendo recorrido.
El capital suscrito indica la confianza de los emprendedores
Si el número de sociedades creadas ya es elocuente, el capital suscrito lo es todavía más. La categoría de inmobiliarias, financieras y seguros concentró 200,28 millones de euros en junio, la cifra más alta de todas las actividades económicas, muy por encima de los 35,05 millones de la construcción o los 23,48 millones del comercio. En un mes en el que el capital medio suscrito por sociedad cayó un 23,5% en el conjunto de la economía, hasta los 30.847 euros, que el sector inmobiliario y financiero mantenga semejante volumen de inversión resulta significativo. No hablamos solo de proyectos pequeños o simbólicos: detrás de estas cifras hay apuestas serias, con capital de verdad, en un sector que sigue atrayendo tanto a pequeños promotores como a vehículos de inversión más sofisticados, como demuestra la consolidación de las socimis españolas, ya con 157 vehículos cotizados.
La creación de empresas por Comunidades Autónomas
El mapa autonómico también deja lecturas interesantes. La Rioja, con un incremento del 86,7%, Navarra, con el 78,2%, y Extremadura, con el 33%, lideraron los mayores aumentos anuales en creación de sociedades mercantiles durante junio. En el lado opuesto, Canarias (-13,4%), Galicia (-11,4%) y la Comunitat Valenciana (-7,6%) registraron los descensos más pronunciados, muy alejados del +1,7% de la media nacional. Aunque el Ine no desglosa estos datos por actividad y comunidad de forma simultánea, la correlación entre las regiones donde más crece el emprendimiento y aquellas con mayor dinamismo inmobiliario y turístico no parece casualidad: el atractivo del sector se combina, con frecuencia, con las oportunidades específicas de cada territorio.
Lo que muestra el código CNAE en la creación de empresas
Conviene recordar que estos datos se elaboran todavía bajo la clasificación CNAE vigente, aunque el Ine ya trabaja en la incorporación de la nueva CNAE-2025 a todas sus operaciones estadísticas, un cambio que no llegará a la Estadística de Sociedades Mercantiles hasta marzo de 2028. Mientras tanto, la fotografía actual, con inmobiliarias, financieras y seguros a la cabeza tanto en número de sociedades como en capital suscrito, seguirá siendo la referencia oficial del sector. Es un detalle técnico, sí, pero relevante: cuando llegue la actualización, será interesante comprobar si la nueva clasificación, más granular, confirma o matiza este liderazgo del sector inmobiliario dentro de la demografía empresarial española.
¿Por qué crece el sector inmobiliario?
Resulta difícil no ver en estos datos una señal de fondo. En un contexto de tipos de interés todavía exigentes, precios de la vivienda al alza y una demanda que no da tregua, cabría esperar cierta cautela por parte de quienes se plantean montar una empresa. Y sin embargo, ocurre justo lo contrario. A nuestro juicio, esto demuestra que los emprendedores españoles siguen viendo en el ladrillo un valor refugio, un negocio con reglas conocidas y una demanda estructural que no desaparece ni en los peores momentos. La escasez de vivienda, la necesidad de rehabilitación del parque existente y el apetito inversor, tanto nacional como extranjero, alimentan esa confianza, que las cifras del Ine confirman mes tras mes.
Otros datos estadísticos a tener en cuenta
No todo son luces. Las disoluciones de sociedades mercantiles aumentaron un 14,6% en tasa anual, y el 83,8% de ellas fueron voluntarias, un recordatorio de que no todos los proyectos empresariales prosperan. En el caso concreto de inmobiliarias, financieras y seguros, el 14,7% de las disoluciones de junio pertenecieron a esta categoría, por debajo del comercio (20,0%), lo que sugiere una tasa de mortalidad relativamente contenida frente al volumen de empresas que crea. También destaca el repunte de las ampliaciones de capital, con 2.639 sociedades que reforzaron su base financiera, un 16,6% más que un año antes, y un capital suscrito en esas ampliaciones que creció un 65,4%, otra muestra de que el tejido empresarial ya existente también apuesta por consolidarse.
Continúa creciendo el número de empresas inmobiliarias
El Instituto Nacional de Estadística ha publicado los datos correspondientes al pasado mes de junio, y las cifras dejan un mensaje difícil de ignorar: el ladrillo sigue siendo el destino preferido de quienes deciden emprender en España. Se constituyeron 11.153 sociedades mercantiles, un 1,7% más que en junio de 2025, y dentro de ese total, inmobiliarias, financieras y seguros junto a construcción concentraron más de un tercio de toda la nueva demografía empresarial del país. No es un dato puntual ni casual: mes tras mes, el sector inmobiliario y de construcción confirma que sigue siendo percibido como una apuesta fiable, incluso en un contexto económico en el que el capital medio destinado a nuevas empresas se reduce de forma generalizada.
H2: Inmobiliario y construcción, casi cuatro de cada diez empresas de nueva creación
Por actividad económica, el 19,6% de las sociedades mercantiles creadas en junio correspondió a la categoría de inmobiliarias, financieras y seguros, la cifra más alta de todas las actividades registradas por el Ine. A esa proporción hay que sumar el 15,9% correspondiente a construcción, con lo que ambas actividades suponen conjuntamente el 35,5% de toda la nueva demografía empresarial del mes. Dicho de otro modo: casi cuatro de cada diez empresas nuevas nacidas en junio tienen que ver, de una manera u otra, con el ladrillo. Frente a esto, actividades como el comercio (14,8%), las profesionales (9,9%) o la hostelería (9,7%) quedan a bastante distancia. Es una proporción que se repite mes a mes, y que no puede explicarse solo por inercia estadística: refleja una convicción real por parte de los emprendedores españoles de que el sector inmobiliario sigue teniendo recorrido.
H2: El capital suscrito indica la confianza de los emprendedores
Si el número de sociedades creadas ya es elocuente, el capital suscrito lo es todavía más. La categoría de inmobiliarias, financieras y seguros concentró 200,28 millones de euros en junio, la cifra más alta de todas las actividades económicas, muy por encima de los 35,05 millones de la construcción o los 23,48 millones del comercio. En un mes en el que el capital medio suscrito por sociedad cayó un 23,5% en el conjunto de la economía, hasta los 30.847 euros, que el sector inmobiliario y financiero mantenga semejante volumen de inversión resulta significativo. No hablamos solo de proyectos pequeños o simbólicos: detrás de estas cifras hay apuestas serias, con capital de verdad, en un sector que sigue atrayendo tanto a pequeños promotores como a vehículos de inversión más sofisticados, como demuestra la consolidación de las socimis españolas, ya con 157 vehículos cotizados.
H2: La creación de empresas por Comunidades Autónomas
El mapa autonómico también deja lecturas interesantes. La Rioja, con un incremento del 86,7%, Navarra, con el 78,2%, y Extremadura, con el 33%, lideraron los mayores aumentos anuales en creación de sociedades mercantiles durante junio. En el lado opuesto, Canarias (-13,4%), Galicia (-11,4%) y la Comunitat Valenciana (-7,6%) registraron los descensos más pronunciados, muy alejados del +1,7% de la media nacional. Aunque el Ine no desglosa estos datos por actividad y comunidad de forma simultánea, la correlación entre las regiones donde más crece el emprendimiento y aquellas con mayor dinamismo inmobiliario y turístico no parece casualidad: el atractivo del sector se combina, con frecuencia, con las oportunidades específicas de cada territorio.
H2: Lo que muestra el código CNAE en la creación de empresas
Conviene recordar que estos datos se elaboran todavía bajo la clasificación CNAE vigente, aunque el Ine ya trabaja en la incorporación de la nueva CNAE-2025 a todas sus operaciones estadísticas, un cambio que no llegará a la Estadística de Sociedades Mercantiles hasta marzo de 2028. Mientras tanto, la fotografía actual, con inmobiliarias, financieras y seguros a la cabeza tanto en número de sociedades como en capital suscrito, seguirá siendo la referencia oficial del sector. Es un detalle técnico, sí, pero relevante: cuando llegue la actualización, será interesante comprobar si la nueva clasificación, más granular, confirma o matiza este liderazgo del sector inmobiliario dentro de la demografía empresarial española.
H2: ¿Por qué crece el sector inmobiliario?
Resulta difícil no ver en estos datos una señal de fondo. En un contexto de tipos de interés todavía exigentes, precios de la vivienda al alza y una demanda que no da tregua, cabría esperar cierta cautela por parte de quienes se plantean montar una empresa. Y sin embargo, ocurre justo lo contrario. A nuestro juicio, esto demuestra que los emprendedores españoles siguen viendo en el ladrillo un valor refugio, un negocio con reglas conocidas y una demanda estructural que no desaparece ni en los peores momentos. La escasez de vivienda, la necesidad de rehabilitación del parque existente y el apetito inversor, tanto nacional como extranjero, alimentan esa confianza, que las cifras del Ine confirman mes tras mes.
H2: Otros datos estadísticos a tener en cuenta
No todo son luces. Las disoluciones de sociedades mercantiles aumentaron un 14,6% en tasa anual, y el 83,8% de ellas fueron voluntarias, un recordatorio de que no todos los proyectos empresariales prosperan. En el caso concreto de inmobiliarias, financieras y seguros, el 14,7% de las disoluciones de junio pertenecieron a esta categoría, por debajo del comercio (20,0%), lo que sugiere una tasa de mortalidad relativamente contenida frente al volumen de empresas que crea. También destaca el repunte de las ampliaciones de capital, con 2.639 sociedades que reforzaron su base financiera, un 16,6% más que un año antes, y un capital suscrito en esas ampliaciones que creció un 65,4%, otra muestra de que el tejido empresarial ya existente también apuesta por consolidarse.