Así puedes optar a las 137 viviendas de Tudela, Altsasu, Ansoáin y Mutilva

El Gobierno de Navarra ha abierto este martes un nuevo procedimiento de adjudicación de vivienda protegida que marca un antes y un después en la forma de repartir un bien cada vez más escaso: por primera vez, las promociones de alquiler no se asignarán por baremo, sino mediante sorteo público ante notario. En total hay 137 viviendas en juego, 40 en régimen de compra y 97 en alquiler, y el simple hecho de que la administración recurra a la suerte para repartirlas dice mucho del punto en el que está el acceso a la vivienda en Navarra: hay más demanda solvente que ladrillo protegido disponible, y el sorteo, más que una mejora de gestión, es también un síntoma.

 ¿Cuántas viviendas se adjudican y dónde están?

Las 40 viviendas de compra se ubican en Tudela, en la zona del polígono industrial 2, con tipologías de 2, 3 y 4 dormitorios. De ellas, 21 están reservadas para el tramo de renta baja y 14 para el tramo alto, mientras que las cinco restantes se destinan a personas con discapacidad, víctimas de terrorismo, víctimas de violencia de género y familias numerosas.

El grueso del paquete, sin embargo, son las 97 viviendas de alquiler, repartidas entre tres municipios: 21 en Altsasu/Alsasua (promovidas por Nasuvinsa), 6 en Ansoáin/Antsoain (promovidas por Orlan 2019) y 70 en Mutilva (también de Nasuvinsa), con tipologías que van de 1 a 4 dormitorios según la promoción. Que Mutilva concentre más de la mitad del alquiler adjudicado da una idea de dónde está poniendo el foco la promoción pública en el área de Pamplona, mientras que Tudela vuelve a quedarse, una vez más, solo con la parte de compra.

El plazo para inscribirse ya está abierto

Quien quiera optar a alguna de estas promociones tiene una ventana muy concreta: del 1 al 10 de septiembre, de forma telemática, a través de la ficha correspondiente en el catálogo de trámites del Gobierno de Navarra. Es un plazo corto, apenas diez días, lo que obliga a quien cumpla los requisitos a moverse con rapidez si no quiere quedarse fuera de la primera tanda de este nuevo modelo.

Así será el sorteo del 22 de septiembre

El sorteo de las 97 viviendas de alquiler se celebrará el 22 de septiembre, será público, se hará ante notario y podrá seguirse en directo. Los resultados se conocerán en los días posteriores. No entrarán todas las solicitudes en el mismo saco: los aspirantes de la reserva general se dividirán en cuatro grupos según su edad y su empadronamiento en el municipio de la promoción —jóvenes de 35 años o menos y mayores de 60 empadronados; esos mismos tramos de edad sin empadronar; personas empadronadas; y el resto de solicitantes—. Cada persona participará únicamente en el grupo que le corresponda y solo podrá optar a las viviendas cuyo número de dormitorios coincida con el que especificó al inscribirse en el censo.

Conviene aclarar que no todo se deja en manos del azar: las reservas especiales para personas con discapacidad, víctimas de violencia de género o de terrorismo y familias numerosas se mantienen fuera del sorteo y siguen adjudicándose por baremo, como hasta ahora.

Cambios en los requisitos de acceso que conviene no pasar por alto

Este nuevo procedimiento no solo cambia el método de reparto, también toca las condiciones de entrada, y aquí es donde conviene prestar atención antes de lanzarse a solicitar nada. A partir de ahora se exigen 5.000 euros de ingresos mínimos para acceder al alquiler protegido, 19.000 euros para la compra de VPO y 24.000 euros para la compra de VPT. Al mismo tiempo, se ha elevado hasta 100.000 euros el límite de ingresos procedentes de transmisiones patrimoniales que puede tener quien solicita. También se amplía la definición de unidad familiar, que ahora incluye a las parejas de hecho no formalizadas que convivan con hijos e hijas comunes, aunque no exista matrimonio ni pareja estable constituida.

Son ajustes con lectura doble. Por un lado, suavizan algunas barreras de entrada y reconocen realidades familiares que antes quedaban fuera del sistema. Por otro, el suelo de ingresos mínimos para el alquiler —apenas 5.000 euros al año— deja claro hasta qué punto la vivienda protegida navarra sigue pensada para un perfil de solicitante muy concreto, y no despeja del todo la duda de si 97 viviendas de alquiler son, ni de lejos, suficientes para atender la demanda real que hay detrás de este sorteo.

En cualquier caso, la novedad merece seguimiento: es la primera vez que Navarra confía el reparto del alquiler protegido a la suerte y no al orden de una lista, y el resultado de esta primera experiencia —tanto en participación como en polémica— probablemente marcará si el modelo se repite en próximas promociones.