Las viviendas se pueden encontrar en cinco comunidades autónomas
Casa 47, la Entidad Estatal de Vivienda, ha puesto en marcha una nueva convocatoria para 645 viviendas de alquiler asequible de Casa 47, repartidas entre cinco comunidades autónomas del territorio español. Se trata del segundo gran paquete de vivienda pública que lanza el organismo desde su creación, después de la convocatoria piloto de 171 viviendas en Vigo, Valencia y Mieres, y confirma que el modelo de convocatorias periódicas que la propia entidad anunció empieza a tomar forma a buen ritmo.
¿Hasta cuándo se puede solicitar?
Quien esté interesado en optar a alguna de estas viviendas tiene de plazo hasta el 10 de septiembre para formalizar su inscripción a través del portal oficial de Casa 47. No es mucho margen, así que conviene no dejarlo para el último momento, sobre todo teniendo en cuenta que el proceso exige revisar con calma las fichas individuales de cada inmueble antes de decidirse.
Cinco comunidades autónomas, un reparto muy desigual
Las 645 viviendas de esta convocatoria proceden de activos recuperados de la Sareb e integran ya el parque estatal de vivienda asequible. La distribución entre las cinco comunidades autónomas no es, ni mucho menos, equitativa: la Comunitat Valenciana concentra el grueso del paquete con 401 viviendas, seguida de Galicia con 99, Catalunya con 93, Navarra con 34 y Asturias, la que menos aporta, con 18. Con esta nueva tanda, Casa 47 eleva ya a 816 el número total de viviendas puestas a disposición de la ciudadanía en apenas unos meses de actividad, una cifra que empieza a ser relevante aunque todavía lejos de resolver el problema de fondo del acceso a la vivienda en España.
Los requisitos que se piden
Para poder acceder a una de estas viviendas hay dos condiciones que conviene tener muy claras. La primera es que ningún miembro de la unidad de convivencia puede ser propietario de vivienda alguna. La segunda tiene que ver con los ingresos: hace falta acreditar unos ingresos conjuntos de entre 2 y 7,5 veces el Iprem. La renta mensual, por su parte, se fija según el tope que establece cada comunidad autónoma y, en cualquier caso, nunca podrá superar el 30% de la renta media del municipio donde se ubique la vivienda, una salvaguarda que busca garantizar que el alquiler sea, efectivamente, asequible.
Precios y superficies: mucha variedad según el territorio
Aquí es donde las diferencias territoriales se hacen más evidentes. En la Comunitat Valenciana, las viviendas van de 30 a 160 m² y los precios se mueven entre 350 y 1.066 euros al mes. En Galicia, con superficies de 30 a 162 m², las rentas son las más contenidas de toda la convocatoria, en torno a 6,24 euros por metro cuadrado. Catalunya presenta la segunda renta media más alta, 7,56 euros por metro cuadrado, con viviendas de 42 a 128 m². Navarra ofrece pisos de 58 a 106 m² con una renta media de 6,69 euros por metro cuadrado, mientras que Asturias, pese a ser la comunidad con menos viviendas, registra la renta media más elevada de todo el paquete: 7,73 euros por metro cuadrado, con superficies de 44 a 93 m².
En la Comunitat Valenciana, la única comunidad de la que Casa 47 desglosa el reparto por provincias, Castellón aporta 157 viviendas, Alicante 153 y Valencia 91, con municipios como Pedreguer, Dénia, Chilches, Benicarló, Carlet o Turís entre los más destacados. En Galicia hay ejemplos muy concretos, como un piso de 41 m² con una habitación en Cedeira por 350 euros al mes, o uno de 73 m² con dos habitaciones por 380 euros. En Asturias, la localidad de Gijón ofrece viviendas desde 350 euros mensuales, y estas 18 unidades se suman al protocolo firmado entre el Ministerio de Vivienda y el Principado para sumar cerca de 400 viviendas de alquiler asequible a la región.
Un procedimiento abierto y transparente
Uno de los aspectos que Casa 47 subraya de esta convocatoria es que se trata de un procedimiento abierto y transparente, y a la vista del funcionamiento parece razonable dárselo por bueno. Los interesados pueden consultar la ficha de cada vivienda —con fotografías, ubicación, precio mensual y renta anual exigida— y completar toda la solicitud online. Una vez cerrado el plazo, la adjudicación se realiza mediante sorteo ante notario: se extrae al azar un número de solicitud a partir del cual se ordena el resto de peticiones, y cada unidad de convivencia obtiene la primera vivienda disponible entre las que haya solicitado. Después de comprobar que se cumplen los requisitos, la asignación es provisional y las personas beneficiarias pueden visitar la vivienda antes de firmar. Si todo encaja, se formaliza el contrato de alquiler, que tendrá una duración inicial de 14 años, prorrogables automáticamente en periodos de 7 años hasta un máximo de 75, siempre que se mantengan las condiciones de acceso.
Un modelo que empieza a coger ritmo
Casa 47 nació de la transformación del antiguo Sepes para gestionar el ciclo residencial completo del parque estatal de vivienda asequible, desde la urbanización del suelo hasta la entrega de llaves y la gestión posterior. El salto de las 171 viviendas de la convocatoria piloto a las 645 de esta segunda tanda es significativo y apunta a una periodicidad trimestral que, de mantenerse, podría convertir al organismo en un actor cada vez más relevante dentro del mercado del alquiler. Sigue siendo, eso sí, una gota en un océano de demanda insatisfecha, pero es de las pocas iniciativas públicas que, por ahora, están traduciéndose en viviendas reales, con precios reales y plazos concretos. Si el ritmo se sostiene a lo largo de 2026, el parque estatal podría empezar a notarse de verdad en algunos territorios donde hoy encontrar un alquiler asequible es, sencillamente, misión imposible.