El Consejo General del ICO da luz verde a la Estrategia de Inversión de España Crece
El Consejo General del Instituto de Crédito Oficial ha aprobado la Estrategia de Inversión de España Crece, dando así cumplimiento a la Orden Ministerial que regula el programa. La aprobación no es un trámite menor: marca el inicio de la fase de ejecución de un instrumento que aspira a convertirse en el nuevo modelo de actuación del ICO, dotándole de forma permanente de capacidades reforzadas para intervenir allí donde el mercado, por sí solo, no llega. La vivienda, uno de los frentes más tensionados de la economía española de los últimos años, es el primer terreno donde este nuevo esquema se pone a prueba.
Todo se inicia con una inyección de capital de 10.891 millones
El punto de partida de España Crece es una ampliación de capital de 10.891 millones de euros, a la que se suma un componente subvencional de 2.800 millones procedentes de fondos Next Generation EU. Estos recursos dan continuidad al impulso transformador iniciado por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y constituyen la base patrimonial que permitirá al ICO asumir un mayor volumen de riesgo. Sobre el papel, la cifra es notable: los 10.891 millones de capital permitirán apalancar unos 60.000 millones de euros en financiación y garantías, y movilizar, junto con el sector privado, hasta 120.000 millones de euros en proyectos estratégicos para la economía española. Son cifras que, si se cumplen, colocarían al ICO en un papel de inversor sistémico difícilmente comparable con su actuación en la última década.
La vivienda inicia el despliegue de España Crece
De todos los frentes posibles, ha sido la vivienda la elegida para inaugurar el despliegue del programa. El Consejo General ha aprobado la activación del nuevo instrumento de financiación para vivienda asequible en alquiler, que movilizará una capacidad financiera de 12.150 millones de euros. La lógica del instrumento es acompañar los proyectos durante todo su ciclo de vida: desde la promoción y construcción hasta la explotación en alquiler a largo plazo, evitando así los habituales cuellos de botella que se producen cuando la financiación cambia de manos entre fases.
Tres modalidades adaptadas a las necesidades de los distintos operadores
El instrumento se articula en tres modalidades pensadas para distintos perfiles de operador: financiación para la construcción de las viviendas, financiación a largo plazo para la tenencia y explotación en alquiler, y una modalidad integrada dirigida a quienes asumen ambas fases. Este último formato permite que un mismo proyecto arranque con financiación para la promoción y, una vez concluida la construcción, continúe automáticamente con financiación a largo plazo para el mantenimiento del alquiler, sin solución de continuidad. Según fuentes del ICO, del total previsto, 6.150 millones se destinarán a la promoción y 6.000 millones a la tenencia, y el Instituto está dispuesto a ofrecer financiación combinada —promoción más tenencia— en préstamos a 35 años para quienes quieran ser promotores e inversores a largo plazo al mismo tiempo.
Un elemento novedoso, y el ICO lo subraya como inédito en su historia, es la incorporación de un tramo no reembolsable, equivalente al 30% del valor nominal, destinado a reducir los costes de construcción de vivienda asequible. La idea es sencilla: al abaratar la promoción, resulta más fácil acoplar el coste del alquiler resultante a la capacidad de pago real de los futuros inquilinos. El resto de la financiación se otorgará en condiciones de mercado, con el objetivo declarado de movilizar inversión privada sin desvirtuar la sostenibilidad financiera del modelo.
La movilización financiera del conjunto de instrumentos
Sumando el instrumento de financiación de vivienda al de inversión que el ICO también activará para reforzar el capital de proyectos de alquiler asequible, el conjunto de instrumentos de España Crece en este ámbito podría llegar a representar 13.787 millones de euros, movilizando junto al sector privado cerca de 23.000 millones de euros. Es la cifra que ya había avanzado meses atrás el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cuando prometió esa inversión conjunta de fondos públicos y privados con el objetivo de levantar 15.000 viviendas al año.
La sostenibilidad como elemento transversal
Ningún instrumento de España Crece escapa al criterio de sostenibilidad. Todos ellos incorporarán exigencias ambientales alineadas con el principio de no causar un perjuicio significativo al medio ambiente —DNSH, por sus siglas en inglés— y con el sistema europeo de etiquetado climático previsto en el Plan de Recuperación. Este enfoque se traduce tanto en instrumentos específicamente orientados a la transición ecológica como en la incorporación transversal de criterios verdes al conjunto del programa. La cifra es significativa: más de 5.000 millones de euros, un 36,5% de los recursos asignados en la inyección de capital, se destinarán a proyectos que cumplan los criterios de etiquetado verde de la UE.
El ICO prevé poner en marcha de forma progresiva nuevos productos de financiación directa para empresas, plataformas de garantías, instrumentos de capital y soluciones para la transición ecológica, integrados en los cuatro ejes estratégicos del programa. La previsión es que el conjunto de instrumentos de España Crece esté plenamente operativo en el primer trimestre de 2027, aunque la vivienda —fuentes del ICO lo confirman— será la primera «vertical» lista para uso inmediato, con las tres modalidades disponibles desde septiembre para promotores e inversores a largo plazo.