La vuelta de las vacaciones trae consigo un problema recurrente en el mercado del alquiler: el incremento de los impagos de rentas, que se traduce en un mayor riesgo de inquiocupaciones y desahucios por impago. Según la Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG), septiembre y octubre son los meses más críticos para los propietarios, ya que los gastos extraordinarios del verano y la presión económica del inicio del curso escolar disparan la morosidad en los contratos de arrendamiento.
Este fenómeno se repite año tras año y refleja un problema estructural que afecta a miles de familias y arrendadores en todo el país. A la tensión de precios desbocados en el alquiler se suma la falta de liquidez en los hogares, lo que deriva en retrasos o incumplimientos de pago que, en muchas ocasiones, terminan en procesos judiciales largos y costosos.
Cataluña encabeza la estadística, seguida de Baleares, Madrid y País Vasco
Los datos del Observatorio del Alquiler son claros: Cataluña lidera la morosidad con una deuda media cercana a los 11.000 euros por inquilino, muy por encima de la media nacional. Le siguen Baleares, Madrid y el País Vasco, territorios donde los precios del alquiler han alcanzado cifras récord y donde la presión económica sobre las familias es mayor.
En el desglose provincial, Barcelona encabeza la lista con más de 13.400 euros de deuda media por deudor, lo que refleja cómo los impagos se concentran en las grandes ciudades, donde la demanda de vivienda es muy superior a la oferta.
La deuda media de los inquilinos morosos alcanzó en 2024 los 7.957 euros
El aumento de la morosidad es una tendencia sostenida. En 2022, la deuda media de los inquilinos morosos era de 6.874 euros; en 2023 ascendió a 7.608 euros; y en 2024 superó los 7.957 euros, lo que supone un incremento del 4,23% en solo un año.
Este repunte no es casual: responde a un contexto en el que los salarios no crecen al mismo ritmo que el coste de la vivienda y en el que los hogares afrontan gastos extraordinarios que dificultan cumplir con las obligaciones mensuales.
En el primer trimestre de 2025 un 77% del total de desahucios se correspondieron con el alquiler
El Consejo General del Poder Judicial confirma que la mayoría de los desahucios en España se producen ya por impago del alquiler. En el primer trimestre de 2025, un 77% de los desalojos correspondieron a inquilinos, lo que demuestra que el alquiler es el gran foco de vulnerabilidad habitacional.
Este dato debería hacer reflexionar a las administraciones sobre la falta de políticas eficaces para regular el mercado, proteger a los propietarios y garantizar un acceso justo a la vivienda. Sin embargo, la tendencia apunta a que el problema se agrava cada año sin medidas de calado que lo frenen.
En septiembre y octubre se incrementa la contratación de seguros de impago
Ante este escenario de incertidumbre, muchos arrendadores buscan blindar sus rentas desde el inicio del contrato. La SEAG asegura que septiembre y octubre concentran el mayor número de altas en seguros de impago, superando con creces la media de otros meses del año.
La entidad recomienda a los propietarios anticiparse y protegerse con coberturas integrales que incluyan garantía de cobro, suministros y contingencias comunes, además de apoyo legal. De esta forma, se minimiza el impacto de los impagos y se reduce el riesgo de procesos judiciales que, en casos extremos, pueden alargarse durante años.
Una vulnerabilidad creciente para propietarios y familias
Más allá de las cifras, el incremento de la morosidad refleja una realidad preocupante: propietarios que ven comprometida su seguridad económica y familias que no logran afrontar los precios desorbitados del alquiler. La combinación de salarios estancados, inflación y gastos extraordinarios convierte a septiembre y octubre en meses de alta tensión en el mercado de la vivienda.
El reto está en garantizar un equilibrio: proteger al propietario frente al impago sin dejar de lado la necesidad de soluciones estructurales que frenen la escalada de precios y aseguren un acceso digno a la vivienda.