Valencia estrena este viernes 17 de julio su Agencia Municipal de Alquiler, la última pieza del arsenal de la alcaldesa María José Catalá para intentar meter mano al mercado de la vivienda sin tocar ni una coma de la propiedad privada. La regidora la ha presentado como la herramienta llamada a movilizar los pisos vacíos que hay en la ciudad, y ofrecer seguridad jurídica y garantías a los propietarios, una fórmula que suena bien sobre el papel y que ahora tendrá que demostrar si convence a quienes de verdad tienen las llaves: los propietarios.

Los tres objetivos de esta herramienta municipal

Según ha explicado el Ayuntamiento, la agencia nace bajo tres objetivos: más vivienda, más seguridad y más confianza. Tres palabras que funcionan como eslogan y que, traducidas a la práctica, significan sacar al mercado parte del parque de pisos vacíos —que la administración calcula en torno a 8.000 viviendas en la ciudad— a cambio de blindar a los propietarios frente a sus principales miedos: el impago y la okupación.

 Un contrato de 7 años, cobro asegurado y precios un 20% más bajos

El mecanismo es sencillo de enunciar, aunque no tanto de digerir para el propietario medio: quien decida sumarse firmará un contrato de cesión de 7 años, un plazo nada desdeñable que exige una fe considerable en la palabra municipal. A cambio, la administración asegura que los propietarios cobrarán las rentas la primera semana de cada mes, se hará cargo del mantenimiento de la vivienda y de las reparaciones menores, y liberará al propietario de tener que lidiar con incidencias durante todo el periodo. La contrapartida para el inquilino es clara: acceso a viviendas con un precio un 20% por debajo del mercado, un descuento que en una ciudad con los precios disparados como Valencia no es baladí.

El acuerdo con AUMSA para la gestión

Quien mueve realmente los hilos de la agencia no es el Ayuntamiento directamente, sino AUMSA, la empresa municipal de urbanismo y promoción, que será la encargada de firmar tanto con los propietarios como con los inquilinos. Para dar cuerpo a la iniciativa se ha firmado un convenio de colaboración entre AUMSA, el Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Valencia (COAPIV) y la Asociación de Profesionales Inmobiliarios de Valencia (APIVA), lo que en la práctica supone sumar al sector inmobiliario tradicional a una iniciativa que, en otras ciudades, ha topado precisamente con la resistencia de ese mismo gremio.

El funcionamiento y la selección de los inquilinos

Uno de los puntos que más ha querido subrayar Catalá es que no se trata de una bolsa de vivienda social al uso. La alcaldesa ha insistido en que desde AUMSA se hará un proceso de selección de los inquilinos, justificado con un argumento tan pragmático como revelador: no son viviendas de nuestra propiedad, y tenemos que cuidar de ellas. El perfil al que apunta la agencia son personas jóvenes que quieren emanciparse y perfiles solventes que, pese a poder pagar, no encuentran una vivienda a un precio razonable. Para otro tipo de necesidades sociales, ha matizado la regidora, existen otras medidas municipales.

Movilizar la vivienda vacía

El diagnóstico de partida del Ayuntamiento es que Valencia tiene un parque de pisos vacíos considerable que no sale al mercado por el miedo de los propietarios a impagos u okupación. La Concejalía de Vivienda dice haber detectado esta bolsa de viviendas analizando el consumo de agua, un método indirecto pero que, según la administración, permite deducir que ese parque vacío es más amplio de lo que aparenta, aunque la alcaldesa no ha llegado a cuantificarlo con precisión en la presentación.

Las ventajas para los propietarios y los inquilinos

En el papel, la ecuación busca que todos ganen: el propietario se libra de la gestión y del riesgo de impago, y el inquilino accede a un precio más asequible. El verdadero examen, sin embargo, llegará cuando haya que comprobar cuántos propietarios están dispuestos a atarse siete años a cambio de una renta por debajo de los precios de récord que se pagan actualmente en la ciudad. La respuesta del mercado, no las intenciones municipales, será la que determine si la agencia es un éxito o un brindis al sol.

La información de la oferta de viviendas

Desde este mismo viernes, tanto propietarios como posibles inquilinos podrán informarse y apuntarse a través de la web www.agenciamunicipaldealquiler.com, además de las redes sociales del Ayuntamiento. También estará operativo el teléfono gratuito 900 22 22 15 para resolver dudas y recoger el interés de quienes quieran ceder su vivienda.

Previsiones en vivienda hasta fin de año

Catalá ha aprovechado la presentación para enmarcar la agencia dentro del Plan + Vivienda, del que ha destacado más de 1.000 viviendas públicas construidas o en marcha, 400 ya terminadas, y cerca de 3.000 VPP previstas en los planes urbanísticos desbloqueados en estos tres años. A ello suma un aumento de las ayudas al alquiler hasta los 9,2 millones de euros, un 40% más que en el periodo 2020-2022. Cifras que dibujan una política de vivienda en marcha, aunque, como suele ocurrir con este tipo de anuncios, el verdadero termómetro estará en cuántos propietarios se atreven finalmente a firmar.