El portal público CASA 47 nació hace unos meses con un nombre ambicioso, tomado del artículo 47 de la Constitución, el que reconoce a todos los españoles el derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Y su estreno no estuvo a la altura de ese nombre. La escasa cartera de pisos que ofrecía a los solicitantes dio pie a bastantes bromas en redes y tertulias, y no faltaron motivos: un escaparate casi vacío para atender una demanda de cientos de miles de hogares. Ahora la Entidad Estatal de Vivienda y Suelo añade 442 nuevas viviendas de alquiler asequible, que se suman a las 807 de convocatorias anteriores, y promete un millar más antes de final de año.
Sigue siendo poco, y lo sabe cualquiera que haya buscado piso últimamente. Pero el camino más largo empieza con un paso, y conviene recordar por qué ese camino es hoy tan largo. En 1957, José Luis de Arrese, el primer ministro de Vivienda del franquismo, dejó la consigna que marcaría las siguientes siete décadas: hacer de España un país de propietarios y no de proletarios. Se construyó vivienda protegida en abundancia, pero para venderla, y con el tiempo esa vivienda pasó al mercado libre. Si la política de vivienda hubiera tenido entonces vocación de servicio público y no de patrimonio familiar, un portal como CASA 47 podría ofrecer hoy más de un millón de viviendas, en lugar de contarlas por centenares.
La ubicación de las viviendas
Las 442 viviendas se reparten entre seis comunidades autónomas. Encabeza la lista la Región de Murcia, con 109, seguida muy de cerca por Galicia, con 104, repartidas entre Lugo (67), A Coruña (27) y Pontevedra (10). La Comunitat Valenciana aporta 86, casi a partes iguales entre Castellón (30), Valencia (29) y Alicante (27). Catalunya suma 73, sobre todo en Girona (41), además de Barcelona (20) y Tarragona (12). Castilla-La Mancha incorpora 63 en las provincias de Guadalajara y Toledo, y cierra el reparto el Principado de Asturias con apenas 7, situadas principalmente en Gijón y Aller.
Llama la atención lo que no aparece en el mapa. Madrid, Baleares, Málaga o el País Vasco, donde la tensión del alquiler es más grave, no figuran en esta convocatoria. El parque estatal crece donde hay suelo y patrimonio disponible, no necesariamente donde más falta hace.
Disponibles desde este sábado para las inscripciones
Las viviendas podrán consultarse en portal.casa47.es a partir de este sábado, 7 de noviembre, y el plazo de inscripción seguirá abierto hasta el 26 de noviembre. Todo se tramita a través de un formulario online. Cada vivienda tiene su propia ficha, con fotografías, ubicación, precio mensual y la renta anual que debe acreditar la unidad de convivencia para optar a ella. Es un sistema transparente, algo que no siempre ha caracterizado a la adjudicación de vivienda pública en este país.
Para presentar la solicitud hay dos requisitos básicos: no tener una vivienda en propiedad y acreditar unos ingresos conjuntos de entre 2 y 7,5 veces el IPREM. Es una horquilla amplia, que deja fuera a los hogares más vulnerables, que tienen su sitio en la vivienda social, y abarca buena parte de esa clase media trabajadora que ya no puede pagar el alquiler de mercado en muchas ciudades.
Precios y superficie de las viviendas
El modelo de CASA 47 se basa en dos ideas: asequibilidad y estabilidad. Las rentas se fijan a partir del tope que marca cada comunidad autónoma y nunca superan el 30% de la renta media del municipio. La estabilidad la dan unos contratos que pueden durar hasta 75 años: un periodo inicial de 14 años con prórrogas automáticas de 7 años, siempre que el inquilino siga cumpliendo las condiciones. En un mercado acostumbrado a contratos de cinco años y subidas en cada renovación, es casi un cambio de paradigma.
En cuanto a los precios, en Murcia los pisos tienen entre 46 y 120 m² y alquileres de 364 a 953 euros. En Galicia van de 45 a 121 m², con rentas de 350 a 681 euros, las más contenidas de la convocatoria. En la Comunitat Valenciana las superficies oscilan entre 45 y 164 m² y los precios entre 388 y 1.030 euros. Catalunya tiene la horquilla más alta, de 36 a 166 m² y de 350 a 1.210 euros al mes. En Castilla-La Mancha los inmuebles miden entre 35 y 160 m² y cuestan de 350 a 905 euros, y en Asturias van de 33 a 91 m², con rentas de 350 a 773 euros. No son gangas, pero se parecen bastante más a lo que un sueldo medio puede pagar que lo que ofrecen hoy los portales privados.
El procedimiento de asignación
La adjudicación será por sorteo ante notario. Se elegirá al azar un número de solicitud y, a partir de él, se ordenarán todas las demás. A cada unidad de convivencia se le asignará la primera vivienda disponible de entre las que haya incluido en su lista. Tras comprobar que cumple los requisitos, la asignación será provisional y los beneficiarios podrán visitar la vivienda antes de comprometerse. Si se adapta a sus necesidades, se firma el contrato y se entregan las llaves.
CASA 47 se presenta como un operador que interviene en todo el ciclo residencial: desde el suelo y la urbanización hasta la construcción, la entrega y la gestión del parque. Si cumple esa promesa, dentro de unos años quizá nadie se acuerde de las bromas del principio. Por ahora, 442 viviendas son una gota en el océano, pero al menos van en la buena dirección: la de una vivienda pública que se alquila y que no se vende.