El Ayuntamiento de Rivas ha presentado esta semana su Plan Estratégico Municipal de Vivienda y Suelo, una hoja de ruta que ordena y proyecta la política pública de vivienda del municipio para los próximos años. Entre sus primeras medidas ya hay algo tangible: la activación de varias parcelas dotacionales para construir 500 nuevas viviendas públicas en alquiler. No es una promesa vaga a futuro, sino que la Junta de Gobierno Local ya ha dado luz verde a la licitación de las tres primeras parcelas, situadas en los entornos de las calles Trece Rosas, Picos de Urbión y José Hierro. En un momento en que buena parte de los ayuntamientos españoles se limitan a anunciar planes que después quedan en papel mojado, que Rivas arranque directamente con licitaciones concretas dice bastante sobre cómo entiende este municipio su política de vivienda.

Las prioridades de vivienda en el Ayuntamiento de Rivas

El plan fija tres grandes prioridades, y ninguna de ellas es casual: facilitar el acceso a la vivienda de la juventud ripense, dar respuesta a las familias con mayores dificultades de acceso, y seguir impulsando la rehabilitación y regeneración urbana de los barrios de la ciudad. La presentación tuvo lugar en la sede de la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV), con la alcaldesa Aída Castillejo al frente, acompañada por la concejala de Urbanismo y Vivienda, Yasmin Manji; el primer teniente de alcalde, José Luis Alfaro; y la vicealcaldesa, Mónica Carazo. Castillejo lo resumió con una frase que resume bien la filosofía del plan: son viviendas pensadas para responder a la realidad de hoy, con precios muy por debajo del mercado y un modelo abierto y comunitario. Palabras bonitas, sí, pero que en Rivas vienen respaldadas por una trayectoria de más de dos décadas: desde su creación en 2003, la EMV ha promovido ya más de 3.500 viviendas públicas en el municipio.

 ¿Cómo serán las viviendas públicas de alquiler en Rivas?

Las rentas se situarán por debajo del precio máximo fijado para la vivienda protegida por la Comunidad de Madrid, cuyo módulo actual es de 11,78 euros por metro cuadrado. En la práctica, esto se traduce en alquileres que oscilarán entre los 450 y los 900 euros mensuales, según la tipología. Todas las viviendas incluirán trastero y garaje dentro del precio de la renta, y contarán con comedor, cocina equipada, vestíbulo, cuarto de aseo, dormitorio doble y balcón o patio según el modelo. El plan apuesta además por un diseño que reduzca al máximo los gastos derivados de vivir en estos edificios: los gastos de comunidad no podrán superar nunca el 10% del precio de la renta mensual, algo que en el mercado libre resultaría casi una anécdota, pero que para muchas familias supone una diferencia real a fin de mes. Los pliegos incorporan también criterios de eficiencia energética, sistemas de climatización con ventilación cruzada y durabilidad de las construcciones, de forma que el ahorro no sea solo en el alquiler, sino también en las facturas.

La colaboración entre administraciones

El Ayuntamiento ha insistido en que un problema estructural como el acceso a la vivienda no se resuelve solo desde lo local, por mucho que Rivas lleve años demostrando que se puede hacer bastante con recursos municipales. Castillejo ha tendido la mano tanto a la Comunidad de Madrid como al Gobierno de España para colaborar en la financiación de nuevas promociones, recordando que el municipio tiene suelo disponible para futuros proyectos de vivienda asequible, incluidas iniciativas vinculadas a la empresa pública estatal Casa 47. La vicealcaldesa, Mónica Carazo, fue más allá y apeló directamente a la responsabilidad compartida entre administraciones, subrayando que un problema estructural no se resuelve con medidas aisladas. Es un discurso que suena bien sobre el papel, pero que choca con la realidad de un país donde la coordinación entre ayuntamientos, comunidades autónomas y Estado en materia de vivienda ha sido, hasta ahora, más la excepción que la norma.

Un modelo de concesión con control público

Las tres promociones ya licitadas se desarrollarán mediante un modelo de concesión sometido a estricto control público: el suelo mantendrá su titularidad municipal durante toda la concesión y, una vez finalizada, las viviendas revertirán al Ayuntamiento. Se trata, además, de parcelas dotacionales de titularidad municipal, una fórmula que la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid contempla precisamente para garantizar que estas viviendas nunca puedan ser enajenadas y mantengan su carácter público de forma permanente. La selección de las personas adjudicatarias se coordinará a través de la EMV, que fijará las bases de adjudicación y hará uso del registro único del organismo cuando las viviendas estén disponibles. Es, en definitiva, un modelo pensado para blindar el parque público frente a la tentación —tan habitual en otros municipios— de vender suelo público a precio de saldo cuando aprietan las cuentas.

Previsiones de plazos

Con estas tres primeras parcelas y las que se incorporen después, Rivas estará en disposición de duplicar su parque público actual, que ya cuenta con 758 viviendas tras la entrega el pasado 11 de abril de 83 viviendas públicas para jóvenes, con rentas de entre 400 y 600 euros. Esta cifra sitúa a Rivas como el municipio con mayor parque público de vivienda de la Comunidad de Madrid en términos relativos, triplicando a la ciudad de Madrid en número de viviendas por habitante. El plan no se queda solo en las 500 nuevas viviendas: incluye también fórmulas como la vivienda colaborativa del proyecto Cohabita Rivas, la cesión de viviendas a personas con discapacidad junto a entidades como ASPADIR o Fundar, y un programa de intermediación en el mercado del alquiler para captar vivienda de particulares y gestionarla a precios tasados. Queda por ver si estos plazos se cumplen con la misma solvencia con la que se han presentado, pero, a diferencia de otros anuncios grandilocuentes que luego se diluyen en comisiones y estudios de viabilidad, Rivas llega a este plan con las licitaciones ya en marcha, que es, al final, la única forma de que un anuncio de vivienda pública deje de ser solo un anuncio.