El Euríbor no quiere que finalice el año sin continuar dando sorpresas. Y así, después de un 2021 de altibajos, con un mes de octubre en que se colocó en el -0, 477, su mayor nivel del año, el indicador más utilizado en la hipotecas españolas vuelve a bajar y podía terminar diciembre en el -0,5; es decir, roza al cierre del año el mínimo histórico que alcanzó el pasado mes de enero cuando se situó en el -0,505%.

Con el cierre de este mes es ya su sexto año en negativo y para alegría de los hipotecados podría seguir en esta situación, por debajo del 0%, todo el 2022 y el 2023. Es Bankinter quien lo asegura en su último informe de previsiones para los dos próximos años. El banco sitúa a 12 meses en el -0,3% en 2022 y en el -0,2% en 2023. Lo que representa niveles similares a los que se encontraba a finales de 2019.

Este pronóstico  de Bankinter indica que las entidades financieras no esperan movimientos significativos en los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo. El gestor del economía europea ha asegurado que la escalada inflacionista que está azotando Europa a final del año es un hecho puntual y que no va a tomar medidas para controlarla con la política monetaria este próximo año.

Aunque aún quedan cinco sesiones para que finalice el 2021, el indicador hipotecario alcanza una tasa media provisional en diciembre del -0,504%. Y lo consigue después de registrar en este mes diez sesiones por debajo del -0,5 %. Incluso el pasado lunes llegó a marcar una tasa diaria del -0,518 tras las declaraciones del BCE de mantener los tipos de interés a pesar de la inflación.

De confirmarse la tasa de diciembre, el indicador se acercaría al mínimo histórico alcanzado en enero (-0,505 %), y sería aún más negativo que el -0,501 % de febrero, con lo que se convertiría en la segunda tasa más baja de 2021. Si duda una buena noticia para los hipotecados y una buena explicación a la política financiera de los bancos para cambiar las hipotecas de interés fijo al variable.

De esta forma el euríbor a 12 meses, que es el indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas en España, mantendrá estables las cuotas de las hipotecas variables, aunque podrían producirse leves encarecimientos respecto a los niveles actuales.