: ahora hasta los 40 años
El Govern de la Generalitat de Cataluña ha dado un paso más en su programa estrella para facilitar el acceso de los jóvenes a la primera vivienda en propiedad. Desde esta semana, los Préstamos Emancipación pueden solicitarlos personas de entre 18 y 40 años, cinco más que hasta ahora, cuando el tope se situaba en los 35. La medida, anunciada por el president Salvador Illa en un acto celebrado en el Institut Català de Finances (ICF), se estima que amplía el universo de posibles beneficiarios en unas 600.000 personas. Cataluña se convierte así en la primera comunidad autónoma de España en ofrecer este tipo de financiación pública a ese tramo de edad.
Hasta 50.000 euros sin intereses para cubrir el 20% del valor del inmueble
El funcionamiento del programa no varía con la ampliación de edad. El ICF, en colaboración con la Agència de l’Habitatge de Catalunya, aporta hasta 50.000 euros sin intereses para financiar el 20% del precio de compra de la vivienda, que es precisamente la parte que la mayoría de entidades bancarias no cubre con la hipoteca convencional. El préstamo no empieza a devolverse hasta que se liquida completamente la hipoteca principal, con un plazo máximo de 30 años. A cambio, el inmueble adquirido queda calificado de forma permanente como vivienda de protección oficial de precio limitado, lo que lo sustrae del mercado libre a perpetuidad.
Esta estructura responde al principal obstáculo al que se enfrentan los jóvenes que quieren emanciparse: no es la cuota mensual de la hipoteca lo que les impide comprar, sino la imposibilidad de reunir el ahorro previo necesario para cubrir la entrada y los gastos asociados a la compra. El programa ataca directamente ese cuello de botella.
Condiciones para acceder al préstamo
Para ser beneficiario, los solicitantes deben cumplir una serie de requisitos. El primero es estar empadronados en Cataluña. En cuanto a ingresos, el tope se sitúa en 83.392 euros brutos anuales para una sola persona, y en 85.971 euros en el caso de dos solicitantes. La vivienda debe destinarse a residencia habitual, puede ser nueva o de segunda mano, y debe contar con cédula de habitabilidad vigente.
Las solicitudes se tramitan a través de la web del ICF, y la hipoteca complementaria puede formalizarse con cualquiera de las once entidades financieras adheridas al convenio, entre las que figuran CaixaBank, BBVA, Banco Santander y Banc Sabadell.
La actualización del programa incorpora además dos novedades relevantes. De ahora en adelante, los Préstamos Emancipación podrán financiar también la adquisición de plazas de aparcamiento y trasteros ubicados en el mismo edificio que la vivienda. Y, para facilitar las operaciones de obra nueva, se permite formalizar el préstamo aunque el inmueble todavía no disponga de referencia catastral definitiva en el momento de la firma.
La trascendencia del incremento del límite de edad
La ampliación hasta los 40 años no es un retoque cosmético. Reconoce una realidad que los datos del mercado laboral llevan años confirmando: muchas personas que han consolidado un proyecto de vida estable —pareja, empleo, ingresos suficientes— siguen sin poder comprar una vivienda simplemente porque no han tenido tiempo material de acumular el ahorro que exige la operación. El problema no es la solvencia, sino el capital inicial.
El propio Illa fue explícito al respecto durante el acto de presentación: la medida no resolverá por sí sola la crisis de la vivienda en Cataluña, pero es una de las herramientas que pueden contribuir a aliviarla. El president aprovechó para reivindicar el papel de la Generalitat como la administración autonómica que más medidas está adoptando en materia de vivienda en el conjunto de España, señalando al mismo tiempo que el aumento de la oferta —especialmente de vivienda protegida— sigue siendo una asignatura pendiente que requiere también mejorar los servicios públicos en las zonas donde se concentre nueva construcción.
Las estadísticas de los préstamos, once meses después del lanzamiento
El programa lleva apenas once meses en funcionamiento y los números son ya suficientemente expresivos. Se han facilitado la compra de más de 1.150 viviendas en toda Cataluña, beneficiando a cerca de 1.700 jóvenes. El importe medio de los préstamos concedidos se sitúa en torno a los 36.300 euros, para viviendas con un precio medio de aproximadamente 190.000 euros.
La edad media de los beneficiarios es de 29,6 años, un dato que la consellera d’Economia, Alícia Romero, interpreta como señal de que el programa está cumpliendo su objetivo de anticipar la emancipación residencial. Dicho de otro modo: no solo está ayudando a comprar, sino que está logrando que se compre antes. El reto ahora es que esa misma lógica funcione también para quienes llegan a los 35 o los 39 sin haber podido reunir el dinero suficiente, y para los que este programa acaba de abrir la puerta.