El mercado residencial de obra nueva en Castilla y León ha cerrado el primer semestre de 2025 con un notable incremento de precios, consolidando una tendencia alcista que recorre toda la región. El ritmo de crecimiento, sostenido y generalizado, refleja tanto la presión de la demanda como la limitada disponibilidad de suelo y promoción en curso. En este contexto, Segovia se sitúa en cabeza con un repunte del 4,9%, seguida muy de cerca por León (4,6%) y Salamanca (4,5%), confirmando que la tensión del mercado se extiende más allá de las capitales tradicionalmente más dinámicas. Esta evolución se enmarca en un escenario donde la obra nueva continúa siendo un producto escaso, atractivo y cada vez más disputado, especialmente en un momento en el que el acceso al crédito mejora y las expectativas de estabilización económica aportan un nuevo impulso a la demanda.
Todas las capitales de provincia en Castilla y León suben por encima del 4,5%
El incremento de precios es uniforme en todas las capitales de provincia de la comunidad. Valladolid registra un aumento del 4,3%, mientras que Burgos crece un 4,1%, completando el bloque de ciudades que superan el umbral del 4%. Aunque en menor proporción, provincias como Zamora, Palencia, Ávila y Soria también muestran variaciones positivas entre el 3,5% y el 3,6%, consolidando un escenario de subida generalizada. La tendencia se replica fuera de las capitales, destacando Santa Marta de Tormes, en Salamanca, que experimenta una subida del 4,6%, la mayor entre los municipios analizados. Este comportamiento confirma que el interés por la vivienda de obra nueva no se limita a los grandes mercados urbanos, sino que avanza de forma progresiva hacia localidades con buena conexión, servicios sólidos y un desarrollo urbanístico atractivo para jóvenes y familias.
Burgos se mantiene con el precio de vivienda nueva más elevado
Más allá del ritmo de crecimiento, los datos absolutos de precio vuelven a situar a Burgos como la capital más cara de Castilla y León, con un valor medio de 2.175 €/m². Le siguen de cerca Salamanca (2.171 €/m²) y Valladolid (2.012 €/m²), las únicas ciudades que superan la barrera de los 2.000 €/m². En el ámbito municipal, destacan Segovia (1.913 €/m²), Miranda del Ebro (1.780 €/m²) y León (1.741 €/m²), mientras que municipios como Soria, Palencia, Aranda de Duero, Ávila o Zamora quedan en valores intermedios. Ponferrada, con 1.084 €/m², continúa siendo el mercado más asequible. Estas diferencias reflejan una realidad bien conocida: la concentración de actividad económica y servicios continúa condicionando la capacidad de atracción y el ritmo de construcción de obra nueva.
El Índice de Confianza Inmobiliario se coloca en el 54,2
El estudio incorpora también el Índice de Confianza Inmobiliario, un indicador que recoge la percepción de más de 500 profesionales del sector y que sirve como termómetro del estado del mercado. En Castilla y León, el índice se sitúa en 54,2 puntos, superando el umbral del equilibrio (50) y mostrando una mejora tanto respecto al trimestre anterior como frente al mismo periodo del año pasado. Este incremento está vinculado a la progresiva reducción de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, una medida que favorece el acceso a financiación y que ha reactivado la intención de compra en muchos hogares. Aunque la región permanece por debajo de la media nacional (57,6 puntos), la tendencia alcista confirma una recuperación del optimismo en línea con el resto del país.
Se necesitan 5,3 años de sueldo íntegro para adquirir una vivienda
El Índice de Esfuerzo Inmobiliario, que mide cuántos años de salario íntegro debe destinar un ciudadano para adquirir una vivienda de precio medio, se sitúa en 5,3 años en Castilla y León. La cifra permanece estable respecto al trimestre anterior y es ligeramente inferior a la registrada hace un año, situándose por debajo de la media nacional (7,6 años). Aunque este dato refleja una mayor accesibilidad relativa, la subida de precios y el lento avance de los salarios mantienen el acceso a la vivienda como uno de los grandes retos estructurales de la región. La obra nueva, más cara pero también más eficiente y mejor valorada por los compradores, continúa presionando al alza unos indicadores que ponen en evidencia la necesidad de un impulso decidido a la promoción y al desarrollo urbano equilibrado.