En el primer semestre de 2025, el precio medio de la vivienda de obra nueva en España ha alcanzado los 3.151 €/m², lo que supone un incremento interanual del 7,5% y un nuevo máximo histórico en la serie. El dato, ofrecido por Sociedad de Tasación, refleja no solo la consolidación de un ciclo expansivo en el mercado residencial, sino también la persistente falta de respuesta en la oferta de vivienda asequible que demanda la sociedad española.

Este repunte, que intensifica la tensión sobre los hogares que buscan acceder a una primera vivienda, se produce en un contexto de fuerte dinamismo en la actividad inmobiliaria e hipotecaria. Sin embargo, la brecha entre precios y capacidad adquisitiva continúa ensanchándose, lo que agrava el problema estructural de acceso a la vivienda.

El mercado residencial español consolida su fase expansiva

Según Consuelo Villanueva, directora de Instituciones y Senior Advisor en Sociedad de Tasación, “el mercado residencial español ha consolidado en esta primera mitad del 2025 una fase expansiva, caracterizada por un intenso dinamismo en la actividad inmobiliaria e hipotecaria, acompañado de un incremento sostenido en los precios de la vivienda”.

La consultora señala que el impulso es generalizado, aunque con mayor intensidad en capitales de provincia, zonas costeras y territorios insulares, donde los precios han llegado a superar, en algunos casos, los máximos de la burbuja de 2007.

Consuelo Villanueva señala a las capitales de provincia

La especialista ha subrayado que en las capitales y áreas metropolitanas se está registrando la mayor presión, especialmente en la obra nueva, un segmento donde la demanda supera con creces a la oferta disponible. Los datos reflejan que, aunque se observa un ligero aumento en los visados de obra nueva, los niveles de construcción siguen lejos de satisfacer las necesidades del mercado.

En un país con un déficit de vivienda asequible y con alquileres tensionados, la falta de nuevas promociones que cubran el espectro de clase media y trabajadora genera una escalada de precios difícilmente sostenible.

La capacidad de respuesta del mercado está muy condicionada

Villanueva advierte de que los problemas no se limitan al desequilibrio coyuntural entre oferta y demanda, sino que responden a limitaciones estructurales: la escasez de suelo urbanizable, la falta de vivienda protegida, el déficit de mano de obra especializada y los elevados costes de construcción.

A estas tensiones se suma la incertidumbre global, con factores económicos y geopolíticos que ralentizan la inversión y condicionan la planificación a medio plazo.

La presión estructural presiona los precios

El diagnóstico de Sociedad de Tasación es claro: las tensiones estructurales del mercado siguen ejerciendo una presión significativa sobre los precios, sobre todo en el segmento de vivienda nueva, donde el stock disponible es mucho más limitado que en la segunda mano.

Este incremento impacta directamente en las familias que buscan vivienda, en un escenario donde el euríbor mantiene las hipotecas en niveles medios pero los salarios no crecen al mismo ritmo que los precios residenciales.

Una fotografía actual del mercado

El informe de Sociedad de Tasación se apoya en los datos de 43.461 viviendas correspondientes a 2.245 promociones, recogidos entre marzo y junio de 2025. A diferencia de estadísticas oficiales que registran precios escriturados con hasta dos años de desfase, este estudio refleja los valores de oferta actual en vivienda nueva, lo que ofrece una visión más inmediata del sector.

Los resultados muestran un mercado que no logra equilibrar la balanza: la demanda crece y se diversifica, mientras la producción de vivienda asequible y protegida sigue prácticamente paralizada. Una situación que alimenta la escalada de precios y deja en evidencia una urgencia: España necesita una política de vivienda capaz de frenar la brecha social y garantizar el acceso a una residencia digna.