Este repunte confirma que la vivienda sigue siendo un activo refugio en un contexto de inflación moderada y tipos de interés todavía altos. Tanto la vivienda nueva (2.412 €/m²) como la vivienda usada (2.275 €/m²) han alcanzado máximos históricos, con incrementos del 0,7% y 2,7%, respectivamente. En total, 15 comunidades autónomas y 41 provincias han registrado subidas de precios durante el trimestre.
Los mayores precios medios se han registrado en la Comunidad de Madrid
La presión sobre el mercado es especialmente intensa en las grandes ciudades y zonas turísticas. La Comunidad de Madrid lidera el ranking con 4.112 euros/m², seguida de Illes Balears (4.096 €/m²), País Vasco (3.274 €/m²) y Cataluña (2.775 €/m²). Entre las provincias, destacan Madrid, Baleares, Gipuzkoa, Barcelona y Bizkaia, mientras que las capitales con precios más elevados son San Sebastián (5.962 €/m²), Madrid (5.157 €/m²), Barcelona (4.719 €/m²), Palma (3.996 €/m²) y Bilbao (3.353 €/m²).
El crecimiento sostenido de los precios, incluso tras años de encarecimiento continuo, demuestra la fuerte demanda estructural que atraviesa el mercado residencial español, impulsada por factores como la escasez de oferta nueva, la inversión extranjera y el atractivo turístico de determinadas regiones.
Las compraventas inscritas y su tipología
Entre julio y septiembre, el número de compraventas de vivienda ascendió a 174.384 operaciones, lo que supone un aumento trimestral del 1,9% y el segundo mejor dato desde 2007. En términos interanuales, el crecimiento ha sido del 4,7% respecto al mismo periodo de 2024. La vivienda nueva experimentó una mejora del 4,9% (36.083 operaciones), mientras que la vivienda usada aumentó un 1,2% (138.301 operaciones).
En los últimos doce meses, se han registrado 699.638 compraventas, un 17,7% más que el año anterior. De ellas, 548.521 corresponden a vivienda usada, que crece un 15%, y 151.117 a vivienda nueva, con un avance del 29,1%. Este volumen confirma que, pese a las dificultades de acceso a la financiación, la actividad inmobiliaria sigue siendo muy intensa en todo el territorio.
Las compraventas de vivienda por parte de extranjeros
Uno de los indicadores más relevantes del trimestre ha sido la ligera ralentización en la demanda extranjera. Las operaciones protagonizadas por compradores foráneos representaron el 13,6% del total, frente al 14,1% del trimestre anterior, con algo menos de 23.700 compraventas.
Los británicos (7,9%) siguen siendo los principales compradores, seguidos de alemanes (6,5%), neerlandeses (6%), rumanos (5,6%), marroquíes (5,6%), franceses (5,2%), italianos (5%) y polacos (4,6%). Las zonas con mayor peso extranjero son Baleares (29,5%), Comunidad Valenciana (27%), Canarias (25,3%), Murcia (21,9%), Cataluña (15,1%) y Andalucía (13%).
Aunque el porcentaje desciende ligeramente, el interés internacional por el mercado español se mantiene alto, especialmente en áreas costeras donde el clima, la conectividad y la rentabilidad del alquiler turístico siguen siendo factores determinantes.
El número de hipotecas concedidas se mantiene estable
En cuanto al crédito hipotecario, el número de hipotecas sobre vivienda registradas durante el trimestre fue de 123.483, prácticamente igual que en el periodo anterior (123.606). Esto supone una variación trimestral del -0,1% y confirma una estabilidad en la concesión de financiación tras varios trimestres de ajustes.
El peso de las hipotecas sobre el total de compraventas se sitúa en el 70,8%, lo que refleja una leve caída de 1,4 puntos porcentuales. Por comunidades, las cifras más elevadas se concentran en Andalucía (24.194), Cataluña (21.878), Madrid (17.821) y Comunidad Valenciana (14.839).
Esta estabilidad sugiere que, pese a los elevados tipos de interés y la incertidumbre económica, la demanda de vivienda financiada sigue resistiendo, impulsada por la expectativa de una futura relajación monetaria y la persistente escasez de oferta.
El informe de los Registradores confirma que el mercado inmobiliario español sigue en plena actividad, con precios al alza, compraventas sólidas y un crédito que se mantiene estable. Sin embargo, el desafío sigue siendo el mismo: garantizar el acceso a la vivienda habitual en un contexto en el que la inversión, tanto nacional como extranjera, continúa marcando el ritmo del sector. 🏠