Uno de los servicios más difundidos entre las comunidades de vecinos es el del administrador de fincas profesional para llevar todas las cuestiones laborales, fiscales y organizativas a la comunidad. Y hay grandes diferencias en los servicios y en los precios. Un análisis de las tarifas que ofrecen 86 servicios de administración de comunidades en siete grandes ciudades realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)  revela enormes diferencias de precio: de hasta el 314% en Murcia, o lo que es lo mismo, entre 2.033 y 6.389 euros al año para una comunidad de 40 viviendas con plaza de garaje, conserje, jardín, piscina y calefacción central. Una situación perfectamente legal, ya que las tarifas son libres y no existe un baremo colegial, pero que invita a comparar presupuestos de varias empresas.

En cualquier caso, OCU recomienda no dejarse llevar automáticamente por la tarifa más barata y fijarse en las prestaciones que se ofrecen. Si bien es cierto que existen servicios básicos obligatorios que deben cubrirse, como la gestión económica y administrativa, la conservación y mantenimiento del edificio y sus instalaciones o las comunicaciones propias de la comunidad, hay servicios adicionales igual de esenciales, como la gestión laboral de los empleados, la asistencia a juntas extraordinarias o la presentación de impuestos que, dependiendo del profesional, puede cobrarlo como servicio extra. En esos casos, es importante asegurarse de que también se incluyan en el presupuesto a la hora de elegir la mejor opción.

Si la comunidad es pequeña, estas tareas puede realizarlas un vecino con cierto conocimiento y algo de tiempo disponible. De hecho, se estima que cerca de un 20% de las comunidades se gestionan así. Sin embargo, para comunidades con un cierto número de viviendas y con, al menos, un empleado bajo nómina, la organización recomienda delegar estas tareas a un administrador profesional que, además de gestionar, vele por los ingresos y optimice los gastos de la comunidad. Y es que un buen profesional puede ayudar a buscar ahorros en las tarifas del agua, el gas y la electricidad, así como en el seguro, los contratos de mantenimiento y servicios, la gestión de obras, etc.

En caso de encontrar tarifas sensiblemente más baratas o de descontento con el administrador, OCU recomienda plantear su sustitución. El cambio es una gestión relativamente sencilla: basta una mayoría simple de propietarios que sumen la mayoría simple de las cuotas; de hecho, en segunda convocatoria bastan la mayoría simple de los asistentes. Eso sí, es necesario respetar siempre los plazos que se fijen como preaviso en el contrato. Y el futuro administrador puede ayudar a gestionar el cambio.