El pasado mes de abril el Gobierno aprobó el anteproyecto de Ley de Autoridad de Defensa del Cliente Financiero. Una medida que se ha visto forzada por la larga sucesión de fraudes y abusos por parte de los bancos hacia los consumidores del sector financiero. Abusos, que ni la Justicia ni el Banco de España, aliados tradicionales de los bancos y sus familias, han hecho nada por evitar, más bien todo lo contrario, entorpeciendo las decisiones del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que, en ocasiones, ha tomado cartas en los distintos escándalos.
Ahora, como no podía ser menos, todo el sector financiero se ha lanzado a la palestra para derribar esta Ley antes de que se promulgue y es que saben que sus trampas y abusos pueden hacerse mucho más difíciles. Desde una posición impropia de una banca y sector financiero del siglo XXI, la denominada «industria» (liderada por ABE, CECA, INVERCO, UNAAC y UNESPA) ha manifestado una postura de oposición frontal y radical a la nueva Autoridad, apelando a una falsa «eficacia» de los sistemas actuales de reclamación pese a que la experiencia ha demostrado precisamente todo lo contrario.
Dentro de la estrategia de los bancos y los organismos reguladores, Banco de España y Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) está cobrando mucha importancia el «adoctrinamiento» de los consumidores con una sucesión de actividades y programas “formativos” que carecen de una visión crítica y están diseñados para convertir a los escolares y los ciudadanos en ‘perfectos clientes bancarios’, lo más dóciles posible y que desconozcan cómo defender y reclamar sus derechos como consumidores.
Es poner al lobo a enseñar a las ovejas técnicas de defensa y escape…para que sigan siendo las víctimas en la siguiente trampa. Los consumidores, a golpe de fraudes y abusos masivos que se han sucedido de forma continua en estos años (AVA, Intercaser, Gescartera, Fórum y Afinsa, Preferentes, Banco Popular, cláusulas suelo, IRPH, multidivisa, gastos hipotecarios, tarjetas revolving…) requieren una educación financiera que incorpore enseñanzas basadas en la experiencia de lo sucedido. Y por supuesto dotarles de una visión crítica de lo que es la banca y lo que pueden esperar de ellas.
La Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Compañías de Seguros, ADICAE, que ha valorado la iniciativa de creación de la Autoridad Administrativa Independiente de Defensa del Cliente Financiero como un ‘avance histórico’, ha planteado a Economía un amplio documento de valoración y propuestas para una implementación del Anteproyecto de Ley que crea esta Autoridad que refuerce el alcance y efectividad de su actuación.
Estas propuestas giran fundamentalmente sobre el reforzamiento de las resoluciones de la Autoridad y de sus competencias, la incorporación de un capítulo que contemple reclamaciones de carácter colectivo, la mejora de la accesibilidad e información para los consumidores, y la inclusión de una perspectiva «pro-consumidor» y no simplemente técnica en la educación financiera
La ampliación el carácter vinculante de las resoluciones de la Autoridad a aquellos conflictos de importe hasta 50.000 euros (frente a los 20.000 del texto actual), la extensión de sus resoluciones a cuestiones que no necesariamente versen sobre reclamaciones económicas (como incumplimientos y déficits de servicio o de entrega de información precontractual o contractual), el reconocimiento de su capacidad de valorar la abusividad de cláusulas en condicionados generales, el establecimiento de un mecanismo específico para resolver reclamaciones de carácter colectivo (tan habituales en un ámbito de contratación en masa como es la banca), la retirada de las sanciones de hasta 1.000 euros a aquellos consumidores que se considere que reclaman «de mala fe» (con un concepto indefinido y abstracto), y elementos de mejora en las facilidades y accesibilidad para presentar reclamaciones ante la Autoridad son algunos de los elementos que ADICAE plantea en sus propuestas.