Los últimos datos del Centro de Información Estadística del Notariado (CIEN), correspondientes al mes de junio, vuelven a confirmar una tendencia que ya se ha convertido en la fotografía habitual del mercado inmobiliario español: se venden menos viviendas, pero cada vez más caras. En junio de 2026, con respecto al mismo mes del año anterior, la compraventa de viviendas cayó un 4,0%, hasta las 67.529 unidades, mientras que el precio medio del metro cuadrado se disparó un 8,8% interanual, hasta los 2.114 €/m². Un contraste que, mes tras mes, deja cada vez más claro que el problema de fondo del acceso a la vivienda en España no tiene visos de resolverse a corto plazo.
Nueva caída de las compraventas: el mercado pierde fuelle
El retroceso de las operaciones no es un dato aislado ni puntual. La compraventa de vivienda se redujo en trece comunidades autónomas y solo creció en las cuatro restantes, lo que confirma que el enfriamiento es generalizado y no responde a una anomalía regional. Las caídas más pronunciadas se registraron en País Vasco (-14,2%), La Rioja (-12,5%) e Islas Baleares (-11,4%), seguidas de cerca por Asturias, Extremadura, Andalucía, Región de Murcia, la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y Cataluña, todas ellas con descensos de dos dígitos o próximos a ellos. Solo Navarra (18,6%), Comunidad Valenciana (7,9%), Cantabria (5,4%) y Castilla y León (4,8%) lograron esquivar la tendencia bajista.
Por tipología, el desplome se concentra sobre todo en los pisos, que retrocedieron un 5,6% interanual hasta las 50.458 unidades, mientras que la vivienda unifamiliar aguantó mejor el envite, con un tímido repunte del 0,8% hasta las 17.071 operaciones. No deja de resultar significativo que sea precisamente el producto más accesible, el piso, el que más está sufriendo la retirada de compradores. A nuestro juicio, esto apunta directamente a un problema de esfuerzo financiero: cada vez cuesta más entrar en el mercado, y quienes podían hacerlo con un piso están topando con precios que ya no casan con sus ingresos ni con las condiciones de financiación disponibles.
Por el contrario, el precio de la vivienda continúa subiendo
Si las compraventas dan síntomas de agotamiento, los precios van justo en la dirección contraria, y con una intensidad que empieza a resultar difícil de justificar solo por la escasez de oferta. El metro cuadrado subió un 8,8% de media en España, con encarecimientos en 15 de las 17 comunidades autónomas. Los casos más llamativos son los de Cantabria (41,6%), Región de Murcia (22,1%) y Comunidad Valenciana (21,0%), tres mercados que hace apenas unos años se consideraban asequibles y que hoy protagonizan las subidas más agresivas del país. A ellos se suman Madrid (19,5%), Asturias (19,4%), Castilla-La Mancha (14,1%) y Galicia (13,7%), entre otras. Solo Islas Baleares (-2,0%) y Navarra (-0,4%) lograron cerrar el mes con precios a la baja, y en ambos casos de forma muy moderada.
El desglose por tipo de vivienda es todavía más revelador: el precio de los pisos se disparó un 13,8% interanual, hasta los 2.529 €/m², mientras que la vivienda unifamiliar subió un más contenido 2,5%, hasta los 1.504 €/m². Es decir, el producto que más compradores pierde es, al mismo tiempo, el que más se encarece. Una combinación que, en un mercado que funcionase con normalidad, debería traducirse en un ajuste de precios y no en lo contrario. Que esto no ocurra sugiere que la demanda embalsada, la escasez de obra nueva y la presión de la inversión siguen pesando más que la pérdida de operaciones.
Por lógica, ante esta situación baja el tamaño de la vivienda
El tercer dato de este informe cierra el círculo y confirma lo que era previsible: si comprar cuesta cada vez más, los compradores buscan compensar el sobrecoste reduciendo metros. La superficie media de la vivienda comprada en junio cayó un 2,4% interanual, con descensos en doce comunidades autónomas, encabezados por Cantabria (-10,2%), Navarra (-6,1%) y la Comunidad de Madrid (-6,0%). Solo cinco autonomías registraron viviendas de mayor tamaño, con Castilla y León (5,6%) y Aragón (4,2%) a la cabeza.
Este achicamiento no es casualidad ni una simple cuestión de gustos: es la respuesta lógica de un comprador que, ante un precio por metro cuadrado que no deja de crecer, opta por ajustar la superficie para poder seguir asumiendo el desembolso total. En la práctica, esto significa que muchas familias están accediendo a menos vivienda por el mismo dinero, o incluso por más dinero que hace un año.
Con la concesión de hipotecas prácticamente estancada (+0,2%) y la creación de nuevas sociedades relacionadas con el sector creciendo un moderado 2,1%, el panorama que dibuja el Notariado para junio es el de un mercado que se está reajustando por la vía dura: menos operaciones, más caras y con menos metros cuadrados. Una tendencia que, de mantenerse, seguirá dejando fuera del mercado a una parte creciente de la demanda.