En el último momento y merced a una reunión fuera de agenda convocada por Sánchez en Moncloa y a la que asistieron el ministro de Presidencia, Félix Bolaños y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, por la parte socialista, y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, por la parte de Unidas Podemos, se desbloqueó el escollo de la Ley de Vivienda y se dio luz verde al Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el 2022.

El acuerdo de la Ley de Vivienda contempla la regulación del precio del alquiler para bajar las rentas a las viviendas en las zonas tensionadas. Y habrá un trato diferenciado, según sea el propietario un particular o un gran tenedor con más de 10 viviendas. En el caso de los caseros de toda la vida existirán incentivos fiscales si bajan las mensualidades y para los segundos se establecerán topes de precios.

No es la única medida, ya que también se prevé un recargo de hasta el 150% en el IBI, que aplicará al ayuntamiento de esa zona tensionada en casos de viviendas vacías como castigo fiscal, aunque también hay que entrar en el detalle ya que hay muchas excepciones, como que para aplicar el recargo a una vivienda el propietario debe tener cuatro o más inmuebles en diferentes situaciones.

Finalmente, la nueva ley también intenta ir dotando el parque público de alquiler estableciendo una reserva del 30% de todas las promociones para vivienda protegida.

Con este acuerdo, que ha tardado mucho en definirse y aceptarse, España -o una parte de ella, que el PP como tiene por costumbre se ha puesto ultramontano- se incorpora a la lista de países europeos que regulan las rentas de este bien imprescindible que es la vivienda, pero lo hará diferenciando a los distintos tipos de propietario y tan sólo en las zonas tensionadas.

Se salvan así los intereses económicos de los pequeños arrendadores que existen en nuestro país, que complementan sus salarios o pensiones con ingresos por alquileres y que podrán seguir acordando libremente los precios con sus inquilinos. Son la inmensa mayoría, ya que si hay algo más de 3.180.000 viviendas en alquiler en España, en sus manos, con una vivienda o dos, está el 85%, quedando el resto en empresas y grandes tenedores. Y aún así la regulación tan sólo alcanzará a las viviendas que se encuentren en zonas tensionadas, es decir, unas 150.000 en todo el país.

Con estas cifras y sin conocer aún la letra pequeña del acuerdo y el desarrollo de la ley, aunque pudiera ser que leída tampoco entendiera gran cosa, el vigente líder de la oposición, Pablo Casado, ha salido en tromba desde el programa televisivo que ampara generalmente este tipo de cosas, para declarar que no van a aceptar la ley, que la van a recurrir en el Constitucional y que en las comunidades que gobiernan no harán nada por los inquilinos.

Y mintiendo o dando muestras de ignorancia, que en ambas posibilidades tiene el cum laude que no obtuvo en el máster, el líder del PP ha asegurado a la directora del programa -no puedo decir el nombre por prescripción médica- que “hay que rechazar la ley porque “si tú tienes un piso con una hipoteca porque has ahorrado durante toda la vida para dejárselo a tus hijos, no puede ser que el Gobierno te diga a qué precio lo puedes alquilar”. Lo dicho, o no sabe leer o miente como un genovés.

Y a las perlas vertidas por el de momento mandamás del PP, le han seguido las de esa camarilla que nunca se quiere quedar atrás de lo que manifieste su líder, y han sido deliciosas. A la “inseguridad jurídica y ataque a la propiedad privada “de Casado, que también ha asegurado que “tenemos el gobierno más radical de Europa”, nada de extrañar si opina que VOX es un partido de “centro derecha”, le ha seguido, algo más radical, la portavoz en el Congreso, Cuca Gamarra, que ha asegurado que la “ideología comunista del Gobierno le lleva a intervenir los mercados un día sí y otro también” en clara referencia a los intentos de bajar el precio de la luz. Lo de comunista es un epíteto recurrente en el argumentario discursivo del partido, que también ha utilizado Fernando López Miras, el presidente murciano, que la ha tachado de “ley comunista”. Martínez Almeida, alcalde de Madrid, ha sido algo más comedido y se ha limitado a afirmar que su Gobierno se negará a “recargar el IBI de viviendas vacías porque es un ataque a la propiedad privada.

Sacando los pies del tiesto para conseguir un titular, que es lo que más le gusta, Isabel Díaz Ayuso asegura que la Comunidad de Madrid presentará su propio recurso al Tribunal Constitucional, con independencia del que lleve adelante el PP, porque considera que la ley invade las competencias de Madrid y ataca “la hucha de las familias madrileñas generando miedo y limitando la libertad”. Estas vez no ha mencionado ni terrazas, ni ex novios, ni bocatas de calamares. Ni tampoco que según el Catastro en Madrid hay 26.573 titulares de más de 10 inmuebles, por los que montará todo el lío que haga falta, frente  a los 6.700.000 habitantes que tiene la Comunidad de los que 719.852 votaron su gestión.

Desde C’s, la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, ha dejado caer, a pesar de carecer de competencias, que “Madrid no aplicará la Ley intervencionista del Gobierno y que la seguridad jurídica que ofrecemos en la capital hará que sigamos siendo el refugio de la inversión extranjera” Y lo peor es que no le importa reconocerlo. O tal vez habla tipo lorito y no conoce lo que se esconde tras esa inversión, que son las multinacionales de la especulación inmobiliaria, mucho mayores en dominio y oscuros manejos del mercado que el ejercido por su madre, Marisol Sánchez Alonso, que gestiona unos 100 pisos en alquiler en los barrios de Argüelles, Chamberí y Moncloa de Madrid, a los que gusta de cobrar las rentas en metálico. Algo debe saber Begoña de todo eso…

Estas empresas “inversionistas”a las que quiere atraer Madrid, con los fondos buitre a la cabeza, se pusieron a trabajar cuando vieron que con Iglesias en el Gobierno era cuestión de tiempo que intervinieran sus negocios con las administraciones y los bancos, con grandes beneficios a costa de los españoles que habían perdido su casa y que ahora iban a necesitar alquilar una vivienda para no vivir en la calle: doble negocio.

Y fruto de ese trabajo nació el mes de marzo del pasado año, ASVAL, la primera Asociación de Propietarios de Vivienda en Alquiler, de la que la ex directora de comunicación de Fotocasa, Beatriz Toribio, es la secretaria general y Joan Clos, ex ministro socialista de Industria y Turismo, su presidente. La asociación, que tiene como socios relevantes a Testa Home, Aedas Homes, Ares, Tectum, Blackstone, o La llave de oro, cuenta con un total de unas 30.000 viviendas, y dice representar a empresas y particulares. Aunque si tenemos en cuenta que las viviendas en alquiler en España son algo más de 3.180.000, de las que el 95,6 están en manos de particulares, está claro que su representatividad, más allá de las empresas que la integran, es mínima o inexistente, como se quiera decir.

La preocupación por las actuaciones de estos “inversores” que quiere atraer Villacís ha llegado a la ONU, que considera que la forma de actuar de estos fondos, con Blackstone a la cabeza como modelo de negocio a seguir, es “atroz”, al especular con el precio de las viviendas en decenas de países e impedir que las rentas más bajas puedan tener acceso a este bien necesario. Como dicen Casado y sus acólitos, el beneficio y la propiedad privada por encima de todo.

Tomando como modelo a este “fondo buitre” norteamericano, el resto de la bandada compran en masa propiedades expropiadas, procedentes de desahucios o protegidas, como las que vendieron Botella y González en Madrid, expulsan a sus inquilinos por medios delictivos y después de renovarlas las vuelven a poner en el mercado a precios inalcanzables para los que un día las habitaron. Está claro que todo esto sólo se puede  hacer con la complicidad de las administraciones y sin tener en cuenta el derecho a la vivienda que contempla nuestra Constitución.

La vivienda se ha convertido en un instrumento financiero para generar deuda y como inversión para obtener grandes beneficios. Se multiplica su precio y se elevan sus rentas para conseguir ese 7%, 8% o incluso 10% con el que los accionistas estarán satisfechos y mantendrán unos equipos directivos excepcionalmente bien pagados. Es el capitalismo.

No es verdad que el control de los precios del alquiler sea contraproducente para el sector inmobiliario, tampoco que los propietarios vayan a dejar de alquilar sus pisos -estamos hablando de unos 150.000 en zonas tensionadas- porque no puedan subir sus precios por encima de lo que les marquen; en Barcelona sigue muy vivo el mercado del alquiler.  Lo que si es cierto es que si el sector inmobiliario y el financiero hubieran tenido un cierto control no hubiéramos sufrido la burbuja inmobiliaria del 2008 cuyas consecuencias llenaron de lágrimas y familias arruinadas las calles y casas de nuestro país y parece que ya hemos olvidado.

Y también es cierto que el PP, Garamendi y todo ese oscuro círculo que revolotea alrededor de Génova -¿por qué será que ya no la venden y tienen dinero para saraos?-bien protegido por una masa fundamentalista, que no duda en autolesionarse para demostrar su odio hacia el distinto, tan sólo miran por los intereses de un reducido grupo elitista que maneja los hilos desde detrás. Y el pueblo que venga a votarnos cuando se le necesite y que no se acerque demasiado el resto del tiempo que huele mal.

Tal vez Madrid se convierta en el refugio de los buitres, que invitados por sus primas basureras las gaviotas, huyan de comunidades menos complacientes con sus manejos, tal vez llenen el Retiro de graznidos y sobrevuelen todas las tardes la Castellana desde su refugio en las torres, para ver sus dominios. Pero el precio que van a pagar los madrileños por los favores a esa élite inmobiliaria va a ser muy alto y lo van a sufrir los más desfavorecidos. Y aún y todo hay que dar gracias que Ayuso no puede impedir las ayudas en el recibo de la luz para devolverles el dinero a las eléctricas…Pero ay si pudiera.

Los fondos buitre invadirán Madrid invitados por las gaviotas

Eduardo Lizarraga

WWW:AQUIMICASA:NET