Hay encuestas que confirman lo que todo el mundo sabe y aun así consiguen sorprender. El Barómetro de Vivienda 2026 del CIS es una de ellas: la vivienda ha dejado de ser un problema más para convertirse en el problema, el que condiciona salarios, proyectos vitales, natalidad y, a estas alturas, hasta el calendario electoral. Que al 87% de los españoles le preocupe la vivienda “mucho” o “bastante” no es un dato. Es un veredicto.
La encuesta del CIS muestra un panorama que preocupa mucho a los españoles
Es la primera vez que el CIS dedica un estudio monográfico a la cuestión residencial, y no se ha quedado corto: 6.019 entrevistas telefónicas en 1.243 municipios de las 50 provincias. El 51,6% dice que la vivienda le preocupa “mucho” y otro 35,4% que “bastante”. Solo uno de cada diez se declara tranquilo, y cabe sospechar que la mayoría de ellos tiene la casa pagada desde hace años. El 41,6% afirma que la situación le perjudica directamente, frente a un exiguo 4,4% que reconoce beneficiarse. Ese 4,4% probablemente no contestaba al teléfono desde un piso compartido.
La tensión social se dispara con la muerte de Maricarmen
El barómetro llega en el peor momento posible, o en el más oportuno, según a quién se pregunte. Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años desahuciada de su casa en Madrid hace dos semanas, murió ayer. Su caso se había convertido en símbolo de la lucha por una vivienda digna y precipitó dos reales decretos-ley que el Congreso tumbó, lo que llevó a Pedro Sánchez a adelantar las elecciones al 29 de noviembre. El Consejo de Ministros los ha vuelto a aprobar con ligeros retoques, a la espera de la Diputación Permanente. Conviene recordar que las entrevistas se hicieron entre el 22 y el 30 de junio: la preocupación ya estaba en máximos antes de que la realidad se pusiera a escribir los titulares.
Los jóvenes se lanzan a las reivindicaciones por sus derechos
Entre quienes viven con familiares o comparten piso, el 85,6% dice que el precio de compra está fuera de su alcance y el 84,9% que tampoco puede con los alquileres. El 77% no tiene ni para la entrada ni para la fianza. La discriminación por edad, señalada por el 10,4%, es la más mencionada de todas las consultadas. Con este caldo de cultivo, no extraña que CCOO, UGT y el Sindicato de Inquilinas hayan convocado una huelga general el 11 de noviembre. Una generación a la que se le pidió paciencia ha decidido que ya ha esperado bastante.
Respaldo masivo a la intervención del mercado
Aquí el barómetro se pone interesante. El 79% cree que la vivienda debe tratarse como un derecho constitucional, frente al 13,5% que la ve como un bien de mercado. El 91,4% quiere más vivienda pública, el 76,3% pide que el Estado intervenga “tanto como sea necesario” y otro 76,3% respalda una empresa pública estatal. El 70,6% apoya congelar alquileres dos años y el 75,6% limitar los pisos turísticos. Eso sí, el español es intervencionista pero no tanto: la expropiación de viviendas vacías la rechaza el 54,3%. Y la medida estrella, con un 95,4%, es que le bajen los impuestos al comprar la primera vivienda. Estado, sí; pero que no toque lo mío.
Más competencias al Estado en el mercado de la vivienda
Otro dato jugoso: solo el 36,1% sabe que las competencias de vivienda están fundamentalmente en manos de las comunidades autónomas. El 26,9% cree que las tiene el Estado y un 16,4% directamente no lo sabe. Sin embargo, el 44,5% querría que fuera el Estado quien tuviera más poder para mejorar el acceso, frente al 22,7% que apuesta por las autonomías. Traducido: los ciudadanos no saben muy bien a quién culpar, pero sí tienen claro a quién le pasarían la factura.
El masivo interés por comprar frente al alquiler
El 93,5% preferiría vivir en propiedad; solo el 5,4% elige el alquiler como modelo ideal. El español sigue soñando con su casa, aunque el sueño cada vez se despierte antes. Entre quienes querrían comprar y no pueden, el 80,7% no tiene dinero para la entrada, el 71,3% no llega a las cuotas y el 63,5% no cumple los requisitos para una hipoteca. El presupuesto medio del comprador potencial se queda en 197.655 euros, una cifra que en muchas capitales da para un trastero con aspiraciones.
La evolución del mercado en los próximos años
El 80,6% no prevé comprar casa en los próximos dos años, y entre el 18,4% que sí, solo un 11,3% espera ayuda familiar y un 5,4% de alguna administración. El Gobierno promete el mecanismo “Tu Casa”, con préstamos de hasta 50.000 euros y una dotación de 10.000 millones, y la prórroga forzosa del alquiler a partir del 15 de noviembre si la Diputación Permanente lo convalida. Todo queda en el aire hasta después del 29-N. Lo único seguro es que la vivienda será el eje de la campaña, y que los partidos tienen ahora un CIS que les dice exactamente lo que el votante quiere oír. Otra cosa será construirlo.