El precio de la vivienda en España continúa su escalada y lo hace además en un contexto que empieza a resultar especialmente preocupante para el mercado residencial: las compraventas se moderan, pero los precios siguen subiendo con fuerza. Según la estadística trimestral IMIE Mercados Locales publicada por la tasadora Tinsa, la vivienda nueva y usada ha comenzado el año con un encarecimiento generalizado en todo el territorio, con tasas de variación especialmente intensas en las zonas con mayor actividad económica, polos de empleo y áreas turísticas. El dato más llamativo es que el precio de la vivienda ha aumentado un 14,3% en tasa interanual durante el primer trimestre, una subida muy elevada que confirma que el problema de acceso a la vivienda sigue agravándose en España.
El precio de la vivienda nueva y usada aumentó un 3,2 % respecto al trimestre anterior
La estadística muestra que el precio de la vivienda nueva y usada creció un 3,2 % en tasa trimestral y alcanzó un valor medio de 1.987 €/m2, lo que refleja que la tendencia alcista continúa sin mostrar signos claros de desaceleración. Este crecimiento se produce además en un momento en el que el número de operaciones de compraventa comienza a moderarse, lo que indica que el principal problema del mercado sigue siendo la falta de oferta frente a una demanda que continúa siendo sólida.
Los mayores incrementos en el precio de la vivienda se localizan en la cornisa norte, Madrid, capitales del interior peninsular y en la costa mediterránea, es decir, en aquellas zonas donde existe mayor demanda residencial por empleo, turismo o crecimiento de población.
El valor se incrementó en más de un 10% interanual en 30 capitales
Uno de los datos más relevantes del informe es que el valor de la vivienda aumentó en más de un 10% interanual en 30 capitales de provincia, lo que demuestra que la subida de precios no es un fenómeno aislado de Madrid o Barcelona, sino que se está extendiendo por gran parte del territorio nacional. La variación interanual se ha intensificado de forma ininterrumpida desde el cuarto trimestre de 2024, cuando el precio crecía un 4,2 %, lo que muestra una aceleración muy clara del mercado inmobiliario en el último año.
La vivienda en España se ha encarecido un 68 % desde el 2015
Si se analiza la evolución a largo plazo, los datos son todavía más llamativos. Desde el mínimo registrado tras la crisis inmobiliaria en el verano de 2015, la vivienda nueva y usada en España se ha encarecido un 68 %, y actualmente se encuentra ya muy cerca de los máximos alcanzados durante la burbuja inmobiliaria de 2007. En términos reales, descontando la inflación, el valor se ha incrementado un 32 % desde el mínimo de 2015, lo que confirma que el mercado inmobiliario ha experimentado una recuperación muy intensa en la última década.
A pesar de la caída interanual registrada en las compraventas según las estadísticas del INE y de los notarios, la demanda de vivienda se mantiene en niveles robustos. Según explica Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa, el impacto de las bajadas de tipos de interés ya ha sido absorbido por el mercado y la tendencia hacia una estabilización de las transacciones resulta razonable, lo que significa que el mercado podría entrar en una fase de menor actividad, pero no necesariamente de bajada de precios.
El conflicto de Oriente Medio introduce un factor de incertidumbre para los próximos meses
Otro de los factores que pueden influir en el mercado inmobiliario en los próximos meses es la situación geopolítica internacional. Según Cristina Arias, el conflicto de Oriente Medio introduce un factor de incertidumbre que puede afectar a la inflación, a los tipos de interés y, por tanto, a la demanda residencial. Esta situación puede generar tensiones contrapuestas en el mercado: por un lado, la incertidumbre económica, la pérdida de poder adquisitivo y el coste hipotecario pueden enfriar la demanda, pero por otro lado, la vivienda sigue siendo considerada un activo refugio frente a la inflación, lo que puede mantener la inversión inmobiliaria.
La tasa de esfuerzo promedio a nivel nacional es del 33,9%, frente al 33,3 % del trimestre anterior
El incremento de los precios por encima de la inflación, unido a la estabilización de los tipos de interés, ha seguido tensionando la accesibilidad a la vivienda. La tasa de esfuerzo promedio a nivel nacional se sitúa en el 33,9% de la renta disponible del hogar, frente al 33,3 % del trimestre anterior. Aunque el nivel todavía se considera dentro de niveles razonables, la tendencia es claramente ascendente y el acceso a la vivienda sigue siendo cada vez más difícil para una parte importante de la población, especialmente para los jóvenes.
Incremento de precios por Comunidades Autónomas
Por comunidades autónomas, el informe refleja subidas muy importantes en gran parte del territorio. Los mayores crecimientos interanuales en el precio de la vivienda se registran en Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Canarias, Cantabria, Región de Murcia e Islas Baleares, todas ellas con incrementos superiores al 15 %. En el lado contrario, Extremadura, Ceuta, La Rioja y Melilla muestran crecimientos más moderados, por debajo del 8 % interanual.
En términos nominales, algunas comunidades ya han superado los niveles máximos alcanzados durante la burbuja inmobiliaria de 2007, como Baleares, Madrid, Melilla y, como novedad este trimestre, Canarias. Todo ello confirma que el mercado inmobiliario español continúa en una fase claramente alcista, incluso en un contexto de menor número de compraventas, lo que vuelve a poner el foco en el principal problema estructural del mercado: la falta de oferta de vivienda frente a una demanda que continúa siendo muy elevada.