El sector de la vivienda cerró 2025 con resultados especialmente positivos, según el último boletín del Observatorio de Vivienda y Suelo (OVS) publicado por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. Los datos correspondientes al cuarto trimestre reflejan una intensa actividad tanto en la construcción como en la compraventa y financiación de inmuebles. Se trata, en varios indicadores, de los mejores registros en más de una década, y en algunos casos en casi dos.

Se consolida la construcción de nuevas viviendas

El informe sitúa la construcción de nuevas viviendas en su punto más alto para un cuarto trimestre desde 2008. Este avance confirma la consolidación de la recuperación del sector tras años de evolución irregular y pone de relieve un contexto de mayor dinamismo en el mercado. Durante el último trimestre del año se iniciaron 34.200 viviendas libres, lo que supone un incremento del 14,5 % respecto al mismo periodo del año anterior. Con ello se alcanza el nivel más elevado en los últimos diecisiete años para este tramo del calendario.

La rehabilitación acompaña a obra nueva en este crecimiento. Este segmento ha experimentado un avance anual del 11,7 %, y la inversión destinada a reformas y ampliaciones alcanzó niveles sin precedentes: el presupuesto de los visados de dirección de obra para rehabilitación llegó a 677,2 millones de euros en el cuarto trimestre, lo que constituye el máximo histórico desde que existen registros, que se remontan a 1991. El dato confirma la creciente importancia de la mejora del parque residencial existente como palanca de actividad, al margen de la obra nueva.

La compraventa de viviendas se incrementó un 14,5 % el último trimestre

La actividad inmobiliaria también mostró un crecimiento destacado en términos de transacciones. En el tercer trimestre de 2025 se registraron 200.441 operaciones de compraventa de vivienda, el mayor volumen trimestral desde 2007. El impulso no se limitó a las operaciones de compra, sino que también se extendió a la financiación: en el mismo periodo se formalizaron 133.358 hipotecas sobre vivienda, un incremento interanual del 8,7 % que constituye el registro más alto de los últimos quince años.

Un aspecto relevante del informe es el peso creciente de las hipotecas en las operaciones de compraventa. En el cuarto trimestre, el 66,5 % de las viviendas adquiridas contaron con financiación hipotecaria, el porcentaje más elevado registrado en un cuarto trimestre en los últimos catorce años. Este aumento refleja una mayor confianza tanto de compradores como de entidades financieras, y apunta a una recuperación del acceso al crédito que resulta clave para sostener el crecimiento del mercado.

Aumenta un 5,1 % la fuerza laboral en el sector

El comportamiento del empleo en la construcción también ha sido positivo. Según la Contabilidad Nacional Trimestral, el número de personas ocupadas alcanzó las 1.698.100 en el cuarto trimestre de 2025, un 5,1 % más que en el mismo periodo del año anterior. En términos absolutos, el sector incorporó a 82.100 nuevos trabajadores a lo largo del último año, lo que evidencia su capacidad para actuar como motor económico de primer orden.

Incremento notable en la calificación definitiva de viviendas protegidas terminadas

El informe también recoge datos positivos en el ámbito de la vivienda protegida. Se registró un incremento notable en la calificación definitiva de viviendas protegidas terminadas, un indicador que mide el stock efectivamente incorporado al parque de vivienda asequible. Esta evolución, junto con el tirón de la rehabilitación, dibuja un sector que no solo crece en términos de mercado libre, sino que avanza también, aunque todavía de forma insuficiente, en la respuesta a las necesidades de acceso a la vivienda de los colectivos con menor capacidad económica.

Otros datos en auge del sector: hipotecas, visados y más

El conjunto de indicadores del boletín dibuja un panorama de expansión en prácticamente todos los frentes. Los visados de obra nueva mantienen una evolución ascendente coherente con los datos de inicio de viviendas. Las hipotecas sobre vivienda encadenan trimestres de crecimiento sostenido, y la proporción de operaciones financiadas con crédito hipotecario lleva ya varios periodos marcando registros no vistos desde antes de la crisis de 2008. Todo ello se traduce en un mercado más activo, con mayor profundidad financiera y con mejores perspectivas a corto plazo que las que presentaba hace apenas tres años.

Previsiones para 2026 en todos los parámetros

El cierre de 2025 deja un balance positivo que, de no hber interferido la guerra de Trumpo,  podrían haberse esperado ritmos de actividad similares o superiores. Ahora, con una inflación galopante y unos sueldos que no acompañan, la situación puede ser muy distinta.

La construcción de obra nueva tiene recorrido si la administración es capaz de agilizar los plazos de tramitación y si el suelo finalista no continúa actuando como cuello de botella. La rehabilitación seguirá impulsada por los fondos europeos y por una demanda creciente de eficiencia energética. Las transacciones dependerán en gran medida de la evolución de los tipos de interés: si el Banco Central Europeo mantiene o profundiza la senda de subidas, es previsible que la demanda hipotecaria disminuya y con ella la actividad del sector.

El contexto futuro también dependerá de factores como la estabilidad del empleo, la confianza del consumidor y la capacidad del parque existente para absorber una demanda que, en muchas zonas, sigue superando con creces a la oferta disponible. Con todo, los indicadores del OVS reflejan un nivel de actividad que no se veía desde antes de la crisis financiera, y eso, en el sector inmobiliario español, no es un dato menor.