Se nos ha venido contando en repetidas ocasiones desde mediados del pasado año y por una vez la situación es la que percibimos, el interés de los españoles por la vivienda ha cambiado. Y no sólo en el tipo de vivienda que buscan, sino también en una mayor apetencia por más metros cuadrados y su situación más rural y alejada del centro de las ciudades.

Durante el primer trimestre del año, respecto a la proporción de pisos y viviendas unifamiliares, los resultados han proporcionado un escenario distinto a otros periodos: las compraventas de vivienda durante el primer trimestre se han desagregado en un 79,0% de vivienda colectiva (pisos) y un 21,0% de vivienda unifamiliar, que desciende después de unos trimestres con intensos crecimientos, y que en el trimestre anterior llegó a alcanzar el máximo histórico con el 22,5% del total.

A pesar de este descenso trimestral, el resultado alcanzado resulta destacable en la medida que, excepto los dos trimestres precedentes, en el resto de la serie histórica, el peso de vivienda unifamiliar siempre había estado por debajo del 20%. En todo caso, se mantienen en cifras históricamente elevadas, que previsiblemente se mantendrán en la medida en que sigue la demanda de vivienda de mayor superficie interior y exterior, así como mayor flexibilidad en su localización, factores ambos que favorecen a la vivienda familiar.

En la tabla siguiente se muestra cómo los unifamiliares, con el 21,0% de las compraventas de vivienda antes indicado, muestran un ligero aumento sobre los datos acumulados de los últimos doce meses, que eran del 20,8% para dichas operaciones.

En el análisis de la superficie media de vivienda, ésta se ha incrementado nuevamente (0,8%), registrando su máximo de la serie histórica con 102,9 m2 para el conjunto de vivienda.

En vivienda nueva libre la superficie media transferida se ha elevado a los 111,4 m2, superando el máximo histórico que se alcanzó en el trimestre anterior (110,9 m2). Por su parte, la vivienda usada alcanzó una superficie media de 101,4 m2, que también supone su mayor registro de la serie histórica. En consecuencia, continúa produciéndose una generalización del crecimiento de la superficie media transferida, ratificando las nuevas preferencias de los compradores.

El área provincial cobra protagonismo

La evolución histórica de las ocho mayores capitales de provincia por número de habitantes constata un predominio de la reducción del peso relativo en compraventas de vivienda en dichas capitales con respecto al total de su provincia. Tomando, por ejemplo, las cuatro grandes capitales de provincia, Madrid ha registrado en el último trimestre un peso del 44,1%, siendo que a mediados de 2015 suponía el 57,7% de las compraventas de la provincia. En Barcelona el peso es del 23,1% y a mediados de 2014 representaba el 36,1% de las compraventas de la provincia. Valencia mostró un peso del 25,7% y a finales de 2016 estaba en el 37,3%. Por último, Sevilla registra el 37,3% de las compraventas de vivienda de la provincia, mientras que a finales de 2016 superaba el 50%. Estos datos apuntan a una cierta inercia hacia la búsqueda de vivienda en núcleos poblacionales con menor densidad, que deberán ser confirmados en trimestres posteriores.