El goteo ya no es goteo. Las ejecuciones hipotecarias sobre vivienda habitual alcanzaron las 3.703 en el segundo trimestre de 2026, un 27,5% más que un año antes, según los datos que el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado esta semana. Es la cifra más alta desde el primer trimestre de 2017, cuando se llegó a 4.274, y en el segundo trimestre de aquel mismo año ya habían caído hasta las 2.788. Llevamos casi una década sin ver nada parecido. Este nuevo incremento de las ejecuciones hipotecarias de vivienda no es una rareza estadística, sino el síntoma de unos hogares cada vez más apretados.

Número total de inscripciones para ejecución hipotecaria

El número total de inscripciones de certificaciones por ejecución hipotecaria iniciadas en los registros de la propiedad se situó en 7.141 entre abril y junio, un 8,2% más que en el primer trimestre y un 12,2% más en tasa interanual. La tendencia al alza ya se apuntaba desde el tercer trimestre de 2025, así que difícilmente cabe hablar de sorpresa. De ese total, 6.864 afectaron a fincas urbanas, donde se incluyen las viviendas, y apenas 277 a fincas rústicas, que retrocedieron un 19,5%. Las rústicas respiran; las urbanas, no.

Reparto de estas ejecuciones hipotecarias

Si miramos el reparto de las ejecuciones, la vivienda se lleva la parte del león: 4.989 procedimientos, un 20,9% más que hace un año y el 69,9% del total. De ellas, 4.358 recayeron sobre viviendas de personas físicas (+23,6%) y 631 sobre viviendas de personas jurídicas (+5%). Las 3.703 de vivienda habitual suponen el 51,9% de todas las ejecuciones: más de la mitad recae sobre el hogar donde alguien vive de verdad. Las otras urbanas, como locales, garajes, oficinas, trasteros y naves, sumaron 1.750 (24,5%), y los solares se desplomaron un 41,3%, hasta 125. Además, el 91,7% de las ejecuciones sobre viviendas afectó a vivienda usada (+23,3%), mientras que la nueva apenas retrocedió un 0,7%. La imagen no es la de la promoción de obra nueva, sino la del piso de segunda mano de toda la vida.

No todas las ejecuciones terminan en desahucio

La matización es justa y hay que hacerla: el INE recuerda que no todas las ejecuciones hipotecarias terminan en desahucio, es decir, en el lanzamiento efectivo de los propietarios. La cifra refleja procedimientos iniciados, no desalojos consumados. Pero quien crea que con eso basta para respirar tranquilo se equivoca. Un procedimiento iniciado ya es una familia con el juzgado encima, con abogados, requerimientos y el cálculo diario de qué recibo se paga y cuál espera. Que no acabe en la calle no significa que no deje huella, y que el desahucio no sea el destino de todos no lo convierte en un riesgo imaginario.

Las ejecuciones hipotecarias por regiones

Por comunidades autónomas, el podio es claro: Andalucía (1.674), Cataluña (1.355) y la Comunitat Valenciana (1.011) concentran el mayor número de ejecuciones sobre el total de fincas, más de la mitad del país entre las tres. En el extremo opuesto, La Rioja (21), Navarra (36) y Cantabria (49) registran las cifras más bajas. La jerarquía se repite si atendemos solo a las viviendas: Andalucía (1.154), Cataluña (1.079) y la Comunitat Valenciana (717) lideran de nuevo, con La Rioja (13), Navarra (27) y Cantabria (31) cerrando la tabla. Madrid, con 524, se queda en el cuarto puesto. Que unas comunidades sufran más que otras no hace el problema menos general: ninguna se libra, y hasta la que menos ejecuciones registra, La Rioja, suma 21.

Una situación que no puede sino empeorar

Ahora, la parte incómoda. Con el precio de la vivienda por las nubes, la inflación mordiendo el presupuesto familiar y la subida de tipos de interés encareciendo las cuotas, cuesta imaginar que esta curva se doble sola. Y ese encarecimiento aún no se ha trasladado por completo al bolsillo de los hogares más endeudados: lo que vemos es el primer aviso, no el golpe entero. Los próximos trimestres dirán si estamos ante un repunte puntual o el inicio de una tendencia más larga, pero con este cóctel uno se inclina por lo segundo. Es una situación que no puede sino empeorar mientras los sueldos sigan perdiendo la carrera contra la letra del banco.

El recuerdo de la crisis del 2008

Y aquí el pasado pide la palabra. El análisis por año de constitución de la hipoteca vuelve a poner el foco en la burbuja: el 46,7% de las ejecuciones sobre vivienda iniciadas este trimestre corresponde a hipotecas firmadas entre 2005 y 2008, el periodo de mayor contratación hipotecaria previo a la crisis financiera. Un 15,1% son de 2007, un 14,1% de 2006 y otro 15,6% de préstamos firmados hasta 2004. Son deudas de hace casi dos décadas, de cuando se repartían hipotecas con alegría y se juraba que el ladrillo nunca bajaba. Nadie dice que estemos ante una réplica de aquel desastre, pero el recuerdo de la crisis del 2008 sigue cobrando facturas a plazos, y con los tipos y los precios donde están, el fantasma no se había ido: solo espera su turno.

Comunidad autónoma Total fincas Viviendas Viviendas p. físicas Viviendas p. jurídicas
Andalucía 1.674 1.154 1.034 120
Aragón 84 63 60 3
Asturias, Principado de 114 84 83 1
Balears, Illes 81 63 60 3
Canarias 436 299 196 103
Cantabria 49 31 31 0
Castilla y León 262 191 138 53
Castilla-La Mancha 300 212 166 46
Cataluña 1.355 1.079 983 96
Comunitat Valenciana 1.011 717 632 85
Extremadura 105 53 52 1
Galicia 294 182 129 53
Madrid, Comunidad de 664 524 477 47
Murcia, Región de 559 243 225 18
Navarra, Comunidad Foral de 36 27 25 2
País Vasco 84 48 48 0
Rioja, La 21 13 13 0

Fuente: INE, Estadística sobre Ejecuciones Hipotecarias · segundo trimestre 2026