El mercado inmobiliario español ha cerrado un ejercicio especialmente favorable para los sectores promotor y constructor, a pesar de operar en un contexto marcado por la escasez de oferta,  el exceso regulatorio y la falta de suelo finalista. Lejos de frenar la actividad, estos factores han contribuido a reforzar una dinámica de precios al alza y una demanda que no muestra signos de agotamiento, dando como resultado un incremento significativo de los márgenes empresariales y la consolidación de la recuperación en el sector de la construcción. El encarecimiento de la vivienda, con subidas que duplican la media europea, ha tenido un impacto directo en la cuenta de resultados de las grandes compañías del sector, que han sabido trasladar el aumento de costes al precio final sin deteriorar la absorción del mercado.

Las principales compañías promotoras incrementan sus márgenes

El comportamiento de las grandes promotoras cotizadas es uno de los indicadores más claros del buen momento que atraviesa el negocio promotor. La combinación de demanda sólida y oferta insuficiente ha permitido a las principales compañías mantener niveles elevados de rentabilidad y reforzar su posición en el mercado residencial. Neinor Homes se ha situado a la cabeza del sector al cerrar el primer semestre de 2025 con un margen bruto del 30%, ligeramente superior al del ejercicio anterior, consolidándose como una de las promotoras más rentables tanto en el ámbito nacional como internacional. Aedas Homes, por su parte, ha alcanzado un margen bruto promotor del 23,5% en el primer semestre de su ejercicio fiscal 2025/2026, mejorando sus registros previos, mientras que Metrovacesa se ha situado en el 22,5%, tras un ligero ajuste respecto al año anterior. En conjunto, estas cifras confirman que los márgenes de rentabilidad de las inmobiliarias se mantienen en niveles históricamente elevados, incluso en un entorno de encarecimiento generalizado.

El sector de la construcción consolida su recuperación en un escenario de mayor estabilidad y confianza

Paralelamente al buen comportamiento del negocio promotor, el sector de la construcción ha afianzado su recuperación y refuerza su papel como uno de los motores de la actividad económica. El cierre de 2025 muestra una evolución positiva de los principales indicadores, con crecimiento sostenido en hipotecas, licitaciones, visados y empleo. Este avance se apoya en un entorno de mayor estabilidad y confianza, tanto desde el punto de vista empresarial como financiero, y en una mejora progresiva de la actividad tanto en edificación residencial como en obra civil. El dinamismo del sector se refleja también en su capacidad para generar empleo y en el aumento de empresas activas, lo que contribuye a consolidar su peso dentro del tejido productivo español.

Los principales datos del sector

Los datos agregados confirman esta evolución positiva. El número de hipotecas sobre viviendas alcanzó las 419.913 operaciones hasta octubre, mientras que la licitación pública ascendió a 28.726 millones de euros hasta noviembre. El consumo de cemento se situó en 15,23 millones de toneladas, un indicador clave de la intensidad de la actividad constructora, y los visados de obra registraron un total de 138.268 entre enero y octubre. En términos laborales, el número de personas ocupadas en la construcción alcanzó 1.557.080 trabajadores en el tercer trimestre, consolidando una tendencia de crecimiento sostenido que refuerza la percepción de recuperación estructural del sector.

El crecimiento del empleo joven es señal de futuro

Uno de los elementos más relevantes de esta recuperación es el comportamiento del empleo. El aumento de personas ocupadas y la reducción del paro reflejan una mayor demanda de mano de obra, pero destaca especialmente el crecimiento del empleo joven, que contribuye a rejuvenecer un sector tradicionalmente envejecido. Esta incorporación de nuevos perfiles profesionales mejora la capacidad de adaptación del sector a los retos tecnológicos, normativos y productivos, y refuerza su sostenibilidad a medio y largo plazo. El empleo se consolida así como uno de los pilares fundamentales del buen momento que atraviesan promotores y constructores.

Control de costes y plazos son los desafíos inmediatos

Pese a este escenario favorable, el sector no está exento de riesgos. El encarecimiento de los costes de construcción se ha consolidado como uno de los principales factores de presión sobre la viabilidad de las promociones residenciales. La edificación representa de media el 52,5% del coste total de una promoción plurifamiliar, con un coste medio de 1.428 €/m², lo que convierte cualquier desviación en un elemento crítico para la rentabilidad. En este contexto, el control de costes y plazos adquiere un papel central. Herramientas como el project monitoring permiten un seguimiento técnico y administrativo riguroso de las obras, facilitando la detección temprana de desviaciones y reforzando la seguridad para promotores, inversores y entidades financieras. Los datos muestran que el 75,2% de los proyectos supervisados cumple los plazos previstos y que casi la mitad de las promociones finaliza sin desviaciones de costes, lo que pone de relieve la importancia de una gestión precisa en un ciclo donde la rentabilidad depende cada vez más del control exhaustivo de los riesgos asociados a la construcción.