La subida del precio de la vivienda no da tregua. Los datos publicados por Tinsa by Accumin el último día de junio confirman lo que ya empezaba a ser evidente trimestre tras trimestre: comprar una casa en España se ha convertido en una carrera contra un mercado que no frena. El precio de la vivienda nueva y usada registró en el segundo trimestre un avance del 3,7 % respecto al trimestre anterior, lo que dispara el incremento interanual hasta el 15,2 %. Se trata de la mayor tasa interanual desde el tercer trimestre de 2006, en plena burbuja inmobiliaria, y supera en 11,8 puntos el nivel de inflación general de la economía.

El dato no es un episodio aislado. El crecimiento interanual del precio de la vivienda se ha intensificado de forma ininterrumpida desde el cuarto trimestre de 2024, trimestre tras trimestre, sin un solo respiro. El valor medio en España se sitúa ya a apenas un -0,7 % del máximo histórico en términos nominales. Solo si se descuenta el efecto acumulado de la inflación la vivienda queda todavía un 33 % por debajo del máximo de la serie histórica en términos reales, un consuelo que cada vez pesa menos para quien busca comprar hoy.

La buena situación económica continúa animando a los compradores

Detrás de esta escalada hay una demanda que se resiste a ceder. “El fuerte crecimiento de la población durante los últimos años ha encontrado un contexto de escasez de oferta residencial que continúa alimentando el aumento de los precios de la vivienda”, apunta Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin. Según explica, la demanda se mantiene en niveles robustos, aunque empieza a mostrar cierta ralentización en su crecimiento, algo coherente con la menor capacidad de acceso que sufre un segmento cada vez más amplio de los hogares españoles.

El problema no es solo de demanda. Arias destaca que el volumen de producción de vivienda terminada continúa alimentando las tensiones de precios, lo que confirma que la oferta sigue siendo claramente insuficiente para atender las necesidades de espacio de la población actual. Mientras no se resuelva este desequilibrio estructural, todo apunta a que los precios seguirán subiendo.

La previsión de nuevas subidas del precio del dinero acelera las operaciones

La accesibilidad a la vivienda se complica mes a mes. El encarecimiento de los precios, sumado al leve repunte del coste hipotecario y a la pérdida moderada de poder adquisitivo derivada del nuevo repunte de la inflación, ha disparado de nuevo la tasa de esfuerzo de compra. Los hogares españoles deben destinar ya un 35,7 % de su renta disponible para afrontar el primer año de hipoteca, frente al 34 % del trimestre anterior, superando levemente el umbral considerado razonable. En los principales polos de empleo y focos turísticos del país, la dificultad de acceso a la vivienda alcanza niveles críticos desde hace varios trimestres, superando en varios casos el 50 % de la renta disponible del hogar medio. La lectura es preocupante: cada vez es menos gente la que puede permitirse comprar, y quienes lo hacen, se endeudan más.

La mayoría de las CC.AA. incrementa los precios

El mapa autonómico confirma que esta subida no es un fenómeno localizado, sino generalizado. La mayoría de las Comunidades Autónomas han incrementado el precio de la vivienda nueva y usada por encima del 10 % interanual. Los mayores crecimientos se registran en la Comunidad Valenciana (+20,7 %), Castilla-La Mancha (+20,3 %), Canarias y Cantabria (+18,2 %) y la Región de Murcia (+18,1 %).

Siete regiones superan ya el máximo de su serie histórica en términos nominales: Islas Baleares, Comunidad de Madrid, Canarias y Melilla, a las que se suman este trimestre Cantabria, Asturias y Ceuta, frente a las cuatro que lo hacían el trimestre anterior. Descontando el efecto de la inflación, Islas Baleares se aproxima a ese máximo histórico, aunque todavía no lo alcanza. El resto de comunidades se mantiene a más de un -20 % de distancia de sus máximos en términos reales.

Las provincias sostienen fuertes aumentos en los precios de forma generalizada

A nivel provincial, la tendencia es igual de contundente. Las provincias sostienen fuertes aumentos en los precios de forma generalizada, con variaciones interanuales de entre +0,8 % y +24,8 %. Se mantiene en diez el número de provincias con incrementos superiores al 10 % en el último año, encabezadas por Toledo (+24,8 %), Albacete (+21,1 %), Guipúzcoa (+20,8 %), Valencia (+20,7 %) y Alicante (+20,7 %).

Respecto al trimestre anterior, las provincias de Toledo, Las Palmas, Cantabria, Ávila y Valencia registran los mayores crecimientos, todos por encima del 5 % trimestral. Un total de 11 provincias superan ya sus precios máximos históricos en términos nominales, frente a las 7 del trimestre anterior. Descontando la inflación, ninguna los ha alcanzado todavía, aunque Baleares se sitúa a solo un 0,9 % de distancia.

Llama la atención el comportamiento de las dos grandes provincias del país. Madrid desacelera la intensidad de la subida, aunque mantiene una tasa interanual muy elevada: +16,4 % interanual (frente al 19,3 % del trimestre anterior) y +2,3 % trimestral (frente al 3,7 % previo). Barcelona, en cambio, coge impulso, con una subida interanual del 13,2 % (frente al +10,9 % previo) y un 3,7 % trimestral (frente al +3,0 % anterior).

Con estos datos sobre la mesa, la conclusión es difícil de esquivar: mientras la demanda no se enfríe y la oferta siga sin despegar, el precio de la vivienda seguirá marcando récords trimestre tras trimestre.