La negociación colectiva del sector inmobiliario ya tiene cerrado el capítulo salarial de 2026. La Federación de Asociaciones de Empresas Inmobiliarias (FADEI) y los sindicatos CCOO y UGT han aprobado las tablas salariales definitivas para las empresas de gestión y mediación inmobiliaria, con una subida del 3 % sobre las cuantías definitivas de 2025. El acuerdo ha quedado publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y, con él, los profesionales de la intermediación saben por fin, negro sobre blanco, qué van a cobrar.

Un 3 % no es una cifra para descorchar champán, pero tampoco es poca cosa en un sector acostumbrado a que buena parte del sueldo dependa de la comisión, del cliente que firma y del que se lo piensa tres meses más. Que el suelo fijo suba, aunque sea de forma moderada, aporta algo que en el mundo inmobiliario escasea más que el piso asequible: certidumbre.

Una corrección para las tablas difundidas el pasado 5 de agosto

El acta publicada no llega sola, sino con una enmienda bajo el brazo. El acuerdo corrige las tablas difundidas el pasado 5 de agosto, que circularon durante el verano con cifras que ahora quedan superadas. No es la primera vez que un documento salarial necesita una segunda vuelta, y probablemente no será la última, pero conviene subrayarlo: quien hiciera cuentas con aquellas tablas de agosto deberá rehacerlas.

El acta incorpora además otro cambio de calado: convierte en definitivas las tablas salariales de 2025, que son precisamente la base sobre la que se aplica el incremento del 3 %. Dicho de otro modo, primero se fija bien el punto de partida y después se calcula la subida. Parece de sentido común, aunque en materia de convenios el sentido común suele llegar por correo certificado y con retraso.

Los conceptos que se actualizan

La actualización no se queda en el sueldo base, y ahí está una de las claves del acuerdo. Además de los salarios base de los distintos grupos profesionales, el incremento del 3 % alcanza a un amplio conjunto de conceptos retributivos y compensaciones: los pluses de polivalencia, responsabilidad y vinculación, las horas extraordinarias, la compensación por teletrabajo, el kilometraje y las dietas y la ayuda de guardería.

No es un detalle menor. En una profesión que se pasa media jornada en el coche, de visita en visita, actualizar el kilometraje y las dietas tiene un efecto directo en el bolsillo del agente. Lo mismo ocurre con la compensación por teletrabajo, un concepto que hace apenas unos años habría sonado a ciencia ficción en una oficina inmobiliaria y que hoy forma parte del paisaje laboral. Y la ayuda de guardería, aunque modesta, recuerda que detrás de cada escaparate de pisos hay plantillas con vida propia y facturas que no esperan a la firma en notaría.

FADEI ha sido la única representación patronal en la mesa

El documento identifica a FADEI como la organización empresarial que firma el acuerdo en representación de las empresas del sector. Y es, además, la única representación patronal presente en la Comisión Paritaria, frente a CCOO y UGT como representantes de las personas trabajadoras. Este hecho refuerza el papel de la federación como interlocutor empresarial de ámbito estatal en las relaciones laborales de la actividad inmobiliaria.

Su presidente, Miguel Ángel Gómez Huecas, lo resume sin falsa modestia: cada vez que la federación se sienta con los sindicatos, sostiene, ejerce una responsabilidad que va más allá de sus asociados, porque representa a las empresas inmobiliarias en todo el Estado. Gómez Huecas añade que FADEI seguirá trabajando para que los profesionales cuenten con un marco regulatorio que facilite su actividad y recompense adecuadamente su trabajo.

La trayectoria avala esa posición. FADEI fue la única organización empresarial firmante del VIII Convenio Colectivo Estatal para las empresas de gestión y mediación inmobiliaria, publicado en septiembre de 2024, y ha participado desde entonces en sus modificaciones y desarrollos. Constituida en 2017, la federación agrupa a 13 entidades autonómicas que representan a más de 10.000 empresas inmobiliarias, y está integrada en la CEOE como organización empresarial de relevancia.

Cabe, eso sí, una reflexión. Que una sola patronal hable por todo el sector simplifica la negociación, pero también deja al descubierto lo fragmentado que sigue estando el tejido inmobiliario español, donde conviven grandes redes, franquicias y miles de pequeñas agencias que no siempre se sienten representadas en ninguna mesa. La interlocución única es una fortaleza, siempre que no se convierta en un monólogo.

Con la vista salarial puesta en el próximo año

Con este acuerdo concluye la revisión salarial de la comisión paritaria, y las nuevas tablas son de obligado cumplimiento para todas las empresas incluidas en el ámbito del convenio estatal. La patronal defiende que el consenso responde a la voluntad de dar estabilidad a empresas y trabajadores, y de ajustar las retribuciones al escenario económico previsto.

La pregunta, inevitable, es si ese 3 % será suficiente. Dependerá de cómo se comporte la inflación, del ritmo de las operaciones de compraventa y de la capacidad de las agencias para absorber el incremento sin trasladarlo a honorarios. Lo que sí parece claro es que el sector ha preferido un acuerdo previsible a una negociación eterna. Y en un mercado tan nervioso como el de la vivienda, saber a qué atenerse ya es, en sí mismo, una pequeña subida.