La petición y concesión de visados indica la situación a futuro
El mercado de la vivienda en España muestra una señal alentadora en medio de la escasa oferta que arrastra desde hace años: los visados de dirección de obra para vivienda nueva aumentaron un 7,6% interanual hasta agosto, según datos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. En total, se han concedido 90.250 visados, frente a las 83.904 unidades del mismo periodo de 2024. Este repunte, aunque todavía insuficiente para cubrir la elevada demanda de vivienda, refleja un esfuerzo creciente por parte del sector promotor y constructor por incrementar el parque residencial. La evolución de los visados es uno de los indicadores más fiables sobre la tendencia futura de la construcción, ya que mide la autorización previa para iniciar obras. Por ello, su aumento anticipa una posible aceleración del ritmo constructor en los próximos meses, lo que podría contribuir a mitigar la presión sobre los precios y el alquiler.
Los visados para construcción en bloque aumentan un 9%
El mayor dinamismo se ha registrado en la vivienda en bloque, que concentra la mayoría de la nueva producción. Entre enero y agosto se concedieron 72.825 visados para viviendas en bloque, lo que supone un incremento del 9% respecto al año anterior. Este tipo de construcción es precisamente la más demandada en las grandes ciudades, donde el déficit de vivienda disponible y los precios elevados están impulsando la necesidad de nuevas promociones residenciales. En contraste, el número de visados para otros tipos de edificios —ni unifamiliares ni en bloque— cayó un 70,2%, hasta apenas 36 permisos, lo que indica una clara concentración de la actividad en el ámbito residencial. Aunque el ritmo de concesión se redujo en agosto, con 4.949 visados para viviendas en bloque, el balance global sigue siendo positivo.
Los visados para viviendas unifamiliares, un 2,5% más que en 2024
En el segmento de vivienda unifamiliar, los datos también muestran un ligero avance. En los primeros ocho meses del año se concedieron 17.389 visados, un 2,5% más que en 2024, manteniendo una línea de estabilidad en este tipo de construcciones. En agosto, sin embargo, la actividad sufrió una leve contracción, con 1.240 visados, un 3,5% menos en términos interanuales. Este descenso puntual se atribuye al carácter vacacional del mes, cuando la tramitación de licencias y proyectos se ralentiza en toda la administración y las empresas del sector. Aun así, el crecimiento acumulado demuestra que la edificación unifamiliar sigue teniendo recorrido, especialmente en áreas de expansión urbana y zonas periféricas.
La superficie media de las viviendas visadas en agosto se situó en 188,8 metros
Otro dato relevante de la estadística es la superficie media de las viviendas visadas. Las unifamiliares alcanzaron una media de 188,8 metros cuadrados, mientras que las viviendas en bloque se situaron en 103,9 metros cuadrados. Estas cifras consolidan una tendencia ya conocida: las viviendas unifamiliares tienden a ganar espacio, impulsadas por la demanda de hogares con mayor superficie útil y zonas exteriores, un fenómeno que se acentuó tras la pandemia. En el caso de las viviendas en bloque, la moderación del tamaño medio responde a la necesidad de contener costes y adaptarse a un público más amplio, especialmente joven, que busca acceder a su primera vivienda.
Probable aumento del ritmo de construcción de vivienda
Aunque los visados no equivalen directamente a nuevas viviendas construidas, sí anticipan una mayor actividad en los próximos trimestres. La evolución positiva hasta agosto sugiere que el sector podría acelerar el ritmo de construcción si se mantienen las condiciones económicas y financieras actuales. Factores como la estabilización de los costes de materiales, la ligera mejora en la concesión de financiación y la recuperación de la demanda compradora están contribuyendo a crear un entorno más favorable. Sin embargo, la brecha entre oferta y demanda sigue siendo amplia. España necesita más obra nueva para equilibrar el mercado residencial, especialmente en las grandes ciudades y áreas costeras, donde la tensión de precios continúa afectando al acceso a la vivienda.
El incremento del 7,6% en los visados de obra nueva no resuelve por sí solo la escasez estructural de oferta, pero representa una señal esperanzadora en un contexto dominado por la falta de vivienda asequible. Si este repunte se consolida en los próximos meses, podría significar el inicio de un ciclo más activo en la promoción residencial, algo imprescindible para moderar los precios, aliviar la presión del alquiler y atender una demanda que no deja de crecer. En definitiva, el esfuerzo empieza a notarse, y aunque aún es insuficiente, indica que el sector vuelve a moverse en la buena dirección.
Superficie media de las nuevas viviendas
La superficie media de las viviendas visadas en agosto se situó en 188,8 metros cuadrados para las unifamiliares y 103,9 metros cuadrados para las viviendas en bloque, según el Ministerio.
Pese al descenso puntual en verano, el volumen acumulado de visados mantiene la tendencia alcista observada desde comienzos de 2025, impulsada por la estabilización de costes y la recuperación de la actividad promotora.