El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha puesto en marcha el Plan Nacional de Rehabilitación de Edificios (PNRE), un programa que supone un avance decisivo en la descarbonización del parque inmobiliario español y en la mejora de la eficiencia energética de viviendas residenciales. Este plan, que forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y cuenta con un presupuesto de 3.420 millones de euros, tiene como objetivo principal fomentar la rehabilitación integral de edificios, promoviendo ahorros energéticos significativos y un impacto positivo en el confort y la calidad de vida de los residentes.
El PNRE financia actuaciones en edificios de tipología residencial colectiva y en viviendas unifamiliares, con especial atención a la envolvente edificatoria (fachadas y cubiertas) que separa el interior del edificio del exterior. Para acceder a las ayudas, los edificios colectivos deben contar con al menos el 50% de su superficie sobre rasante destinada a vivienda y con el acuerdo de la comunidad de propietarios, salvo en edificios de propietario único. Las actuaciones deben permitir reducir al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable y disminuir la demanda energética anual global de calefacción y refrigeración entre un 25% y un 35%, según la zona climática.
Los objetivos del Plan de Rehabilitación
El PNRE establece como meta mejorar la eficiencia energética de los edificios, considerando excepciones para edificios históricos o protegidos, así como aquellos que hayan realizado mejoras energéticas significativas en los últimos cuatro años. Las actuaciones financiables incluyen reducción del consumo de energía primaria no renovable y disminución de la demanda energética en calefacción y refrigeración. Las ayudas cubren entre el 40 y el 80% del coste de las actuaciones, pudiendo llegar al 100% en casos de vulnerabilidad económica, con cuantías máximas que oscilan entre 6.300 y 18.800 euros por vivienda. Además, se contemplan ayudas adicionales para la retirada de amianto, hasta 1.000 euros por vivienda o 12.000 euros por edificio.
¿Quién puede solicitar las ayudas?
Pueden solicitar estas subvenciones los propietarios o usufructuarios de los edificios, ya sean personas físicas o jurídicas, comunidades de propietarios, cooperativas de vivienda y empresas arrendatarias o concesionarias. También pueden acceder a las ayudas empresas públicas y sociedades mercantiles participadas por la administración, siempre que sean propietarias de los inmuebles residenciales. En caso de que varias entidades ejecuten la rehabilitación, la subvención se reparte según la proporción de coste y responsabilidad asumida, y los beneficiarios pueden ceder el cobro al agente o gestor de la rehabilitación, encargado de la gestión integral del proyecto.
¿Es necesario presentar un proyecto?
Para poder recibir la subvención, los solicitantes deben presentar un proyecto que incluya el ahorro energético estimado, la inversión subvencionable y la cuantía de la ayuda solicitada. Se prioriza la actuación sobre edificios completos y se requiere un estudio de gestión de residuos de construcción y demolición. Cuando no se precise proyecto, se debe justificar mediante memoria técnica la adecuación al Código Técnico de la Edificación y la normativa vigente, incluyendo un Plan de actuaciones y un estudio del potencial de mejora del edificio.
¿Cómo se adjudican las subvenciones al Plan de Rehabilitación de edificios?
Las ayudas se conceden mediante convocatorias de concurrencia simple, publicadas por las Comunidades Autónomas, Ceuta y Melilla, siguiendo el orden de presentación hasta el agotamiento de fondos. Las subvenciones son compatibles con otras ayudas públicas para el mismo objeto siempre que no se supere el presupuesto total de las actuaciones. Las obras deben ejecutarse en un plazo máximo de 26 meses, ampliable excepcionalmente en intervenciones de más de 40 viviendas, y los beneficiarios deben presentar la documentación de certificación energética inicial y final para acreditar los ahorros logrados.
Necesidad de reforzar la dimensión social del plan
La Federación de Consumidores y Usuarios (CECU) ha valorado el PNRE como un paso transformador para el parque residencial español, destacando su enfoque integral que combina eficiencia energética, calidad arquitectónica, accesibilidad, confort y salud. No obstante, CECU advierte de la necesidad de reforzar la dimensión social del plan, protegiendo a los hogares vulnerables frente a subidas de alquiler, desplazamientos forzosos o cargas fiscales derivadas de la rehabilitación.
Eloy Gutiérrez, experto en Vivienda de CECU, ha señalado que “el éxito del PNRE dependerá de que se concreten ayudas suficientes y accesibles, con coberturas elevadas para los hogares con menos recursos, procedimientos administrativos simplificados y mecanismos que aseguren la capacidad real de ejecución del sector”. Con estas medidas, el plan podría convertirse en una política pública transformadora, capaz de reducir la pobreza energética, generar empleo verde y avanzar hacia un modelo de vivienda más sostenible, saludable y socialmente justo.