El mercado inmobiliario español no solo se encarece en los portales y en las estadísticas de compraventa. También lo hace en los informes técnicos que sirven de base a hipotecas, promociones y decisiones de inversión. Crece el importe total tasado por la AEV, y ese dato resulta especialmente significativo porque confirma que la subida de precios de la vivienda no es una percepción coyuntural, sino una realidad estructural que ya se refleja en las valoraciones oficiales.

Durante los nueve primeros meses de 2025, las veintidós sociedades miembro de la Asociación Española de Análisis de Valor (AEV) han emitido en torno a 765.000 tasaciones completas, una cifra muy similar a la del mismo periodo del año anterior. Es decir, el volumen de actividad se mantiene estable. Sin embargo, el importe total tasado ha aumentado un 21% interanual hasta alcanzar los 355.000 millones de euros, superando con claridad el umbral de los 300.000 millones. El mercado no está tasando muchos más inmuebles, pero sí los está valorando por importes muy superiores.

Esta evolución tiene una lectura clara para consumidores y operadores: el encarecimiento de la vivienda se consolida en las cifras técnicas que determinan el acceso al crédito. En un contexto de oferta insuficiente y demanda sostenida, el valor de los activos residenciales continúa tensionándose, lo que impacta tanto en compradores como en propietarios y entidades financieras.

765.000 tasaciones completas, una cifra muy similar a la del mismo periodo del año anterior

La estabilidad en el número de valoraciones contrasta con el fuerte incremento del importe global. Aunque el volumen total de tasaciones completas apenas retrocede un -1,51%, el dinamismo se concentra en el ámbito hipotecario. Entre enero y septiembre se han contabilizado cerca de 506.000 tasaciones con finalidad hipotecaria, un 9,44% más que un año antes y el segundo mejor registro histórico tras 2022. Es la segunda vez que se supera la barrera del medio millón en este periodo.

En términos de importe, el crecimiento es todavía más intenso. El valor tasado con finalidad hipotecaria se incrementa un 31,35%, hasta rozar los 247.000 millones de euros, el nivel más elevado desde que la AEV elabora esta estadística. Como consecuencia, la finalidad hipotecaria alcanza un peso récord del 66% del total de valoraciones emitidas, consolidando su protagonismo frente a otras finalidades como la contable, que continúa en descenso.

Este desplazamiento hacia el ámbito hipotecario revela un mercado donde el crédito vuelve a jugar un papel central. Para el consumidor, implica que el acceso a la vivienda depende cada vez más de valoraciones al alza, que determinan tanto la cuantía financiable como el esfuerzo económico necesario para completar la compra.

El importe medio de tasación de la vivienda se sitúa en torno a los 270.000 euros

En el segmento residencial, los datos marcan un nuevo máximo histórico. Se han realizado 516.000 tasaciones completas de vivienda, un 3,16% más que en el mismo periodo de 2024. Dentro de ellas, las tasaciones hipotecarias superan las 370.000, con un crecimiento cercano al 10%. Pero el dato más revelador es que el importe medio de tasación de la vivienda se sitúa en torno a los 270.000 euros, lo que supone un incremento del 11% interanual.

Este aumento del valor medio confirma que la subida de precios no solo afecta a operaciones puntuales en grandes ciudades, sino que se extiende de forma generalizada. Para quienes buscan vivienda, significa mayores exigencias de ahorro previo y más presión financiera. Para quienes ya son propietarios, implica un incremento patrimonial que, sin embargo, no resuelve el problema de fondo: la falta de oferta suficiente.

Suben los proyectos de obra nueva y rehabilitación

En paralelo, suben los proyectos de obra nueva y rehabilitación, con incrementos superiores al 30% en el número de tasaciones de inmuebles en proyecto. Se han valorado más de 10.000 proyectos de obra nueva, la práctica totalidad con finalidad hipotecaria. No obstante, el importe medio tasado por proyecto desciende casi un 12%, lo que apunta a desarrollos de menor tamaño o a promociones más ajustadas en superficie.

También los proyectos de rehabilitación muestran un avance relevante, con 764 tasaciones y un crecimiento interanual superior al 30%. Los importes medios aumentan, aunque de forma más moderada en el ámbito hipotecario. Esta tendencia resulta especialmente significativa en un momento en el que la política de vivienda y los fondos europeos impulsan la mejora del parque existente.

Desde una perspectiva estructural, estos datos evidencian que el mercado continúa tensionado por el lado de los precios y que la valoración acompaña esa escalada. La solución no puede recaer únicamente en el crédito ni en la revalorización constante del activo residencial. La falta de vivienda asequible exige un papel más decidido de la obra pública y del impulso a nuevas promociones, así como una planificación que amplíe la oferta y contenga la presión sobre los precios.

Para el consumidor, comprender cómo evolucionan las tasaciones es fundamental. No solo determinan la hipoteca que se puede obtener, sino que reflejan el pulso real del mercado. Y hoy ese pulso indica que el valor de la vivienda en España sigue creciendo con fuerza, consolidando una tendencia que obliga a repensar las políticas públicas y el equilibrio entre oferta, demanda y acceso efectivo a un derecho básico.