El mercado inmobiliario español se ha convertido en un terreno abonado para la confusión estadística. Cada mes, medios de comunicación, portales privados, entidades financieras y consultoras publican datos de precios, actividad y tendencias que apenas coinciden entre sí, generando una narrativa fragmentada que dificulta el análisis riguroso del sector y, lo que es más grave, condiciona la opinión pública y la toma de decisiones políticas. En un contexto de fuerte tensión en el acceso a la vivienda, la falta de estadísticas homogéneas y transparentes no es un problema técnico: es un problema estructural que afecta al derecho a una vivienda digna.

Los tres factores que definen la relevancia de contar con datos públicos

El secretario de Estado de Vivienda y Agenda Urbana, David Lucas, ha subrayado recientemente la importancia de contar con datos “rigurosos, fiables y accesibles” durante la inauguración del Encuentro de productores y usuarios de estadísticas inmobiliarias organizado por el INE. Para Lucas, esta información es “la garantía de tener un mercado transparente” y la base para poder ofrecer soluciones a lo que ya es “la mayor preocupación de los españoles”.

El número dos del Ministerio de Vivienda identificó tres factores clave que explican por qué los datos públicos son esenciales. En primer lugar, permiten a las administraciones planificar políticas de vivienda con criterio y evaluar su impacto real. En segundo lugar, facilitan a los medios de comunicación trasladar información objetiva, evitando interpretaciones interesadas o parciales. Y en tercer lugar, ofrecen al sector inmobiliario una base sólida para planificar inversiones y diseñar soluciones, en un mercado amplio y profundamente heterogéneo.

Creación de una Dirección General específica para la planificación y evaluación de políticas mediante el uso de los datos

La Ley por el Derecho a la Vivienda ha supuesto un punto de inflexión en este ámbito. Según explicó David Lucas, el Ministerio ha impulsado el uso de datos tanto mediante acuerdos con otras instituciones como a través de la creación de una Dirección General específica para la planificación y evaluación de políticas basadas en datos. Una apuesta que busca romper con la dependencia histórica de estadísticas privadas, muchas veces opacas en su metodología y claramente interesadas en condicionar el relato del mercado.

En esta línea, el Consejo Asesor de Vivienda, constituido recientemente, contará con un grupo de trabajo centrado en la transparencia y el uso de los datos públicos en materia inmobiliaria, con participación de académicos, profesionales y administraciones. El objetivo es construir una base informativa sólida que permita análisis comparables y decisiones evaluables.

El INE va a mejorar las estadísticas inmobiliarias

La presidenta del Instituto Nacional de Estadística, Elena Manzanera, ha anunciado que el INE está trabajando en la mejora de las estadísticas inmobiliarias para adaptarlas “al máximo posible” a las necesidades reales de los usuarios. Estas jornadas suponen el punto de partida de un nuevo Comité Técnico-Sectorial de estadísticas inmobiliarias, integrado en el Consejo Superior de Estadística, con la vista puesta en el Plan Estadístico Nacional 2029-2032.

Manzanera recordó que hablar de vivienda es hablar de bienestar y que hacerlo con rigor exige estadísticas oportunas y de calidad, capaces de sustentar políticas públicas eficaces y decisiones económicas responsables. El INE trabaja ya en el Censo europeo de 2026 y en el nuevo reglamento europeo sobre estadísticas inmobiliarias, que fijará una referencia común para los precios y la actividad inmobiliaria en toda la Unión Europea.

Edificar unas 500.000 viviendas en suelos ya disponibles

Uno de los datos más relevantes aportados durante el encuentro fue el avanzado por el subdirector general de Suelo e Información del Ministerio, Miguel Baiget, quien señaló que el suelo urbanizado en sectores residenciales de más de 1.000 viviendas permitiría edificar unas 500.000 viviendas en España. Un dato que desmonta algunos discursos interesados sobre la inexistencia total de suelo y refuerza la necesidad de planificación, información y ejecución coordinada.

Datos fiables frente a estadísticas interesadas

Frente al aluvión mensual de cifras contradictorias sobre precios, compraventas, alquileres o rentabilidad, el mensaje institucional es claro: sin un sistema público estadístico sólido, homogéneo y accesible, el mercado seguirá siendo rehén de narrativas interesadas. La estadística no puede ser una herramienta de marketing ni un arma para tensionar el mercado, sino un instrumento al servicio del interés general. Solo con datos fiables será posible diseñar políticas de vivienda eficaces, proteger a compradores e inquilinos y garantizar un mercado más justo, transparente y socialmente responsable.