El acceso a la vivienda representa un problema de estado en España. Sobre todo, para las generaciones jóvenes. Ante esta situación, las miradas se vuelven a la vivienda protegida. Pero el acceso a la VPO también se percibe como una misión casi imposible, según el estudio del Observatorio AEDAS Homes  que tiene el propósito de entender mejor la demanda de vivienda y que ha entrevistado a cerca de 4.000 personas, incluyendo por primera vez preguntas sobre indicadores como la felicidad, la digitalización y la sostenibilidad para medir su impacto en la decisión de compra de casa.

De 0 a 10, los entrevistados cifran en 7,2 la complejidad de acceso a una vivienda protegida. Esta percepción tiene su eco en los datos oficiales: “el número de viviendas protegidas que se han entregado en los últimos años en España se ha reducido notablemente, pasando de las 68.007 en 2007 a las 23.401 en 2019, según el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana”, se especifica en el estudio de la promotora, que ha obviado el año 2020 por el impacto de la pandemia en las transacciones inmobiliarias.

Por comunidades, la sensación de mayor dificultad de acceso a la VPO se observa en Baleares (7,8), Cataluña (7,6) y Andalucía (7,5). Mientras que los asturianos, extremeños, riojanos y cántabros (todos por debajo del 7) creen que es algo más factible. Además, según el número de hijos, la percepción varía: quienes tienen cinco o más hijos ven más imposible aún acceder a una vivienda protegida (8,3).

David Malo  A la vista del escenario que arroja nuestro Observatorio, parece claro que la colaboración público-privada se antoja necesaria para favorecer el acceso también a una vivienda protegida, ya sea en propiedad o alquiler”, sostiene David Martínez, CEO de AEDAS Homes, quien insta a las diferentes administraciones a trabajar en dos direcciones para dar respuesta a las necesidades de la sociedad: 1ª) poner suelo en carga para producir vivienda protegida para la compra a precio asequible y 2ª) impulsar iniciativas como el Plan Vive de la Comunidad de Madrid para promover pisos en alquiler con rentas accesibles.

La cultura de la VPO en propiedad, mayoritaria en 16 de las 17 CCAA

Tras constatar que vivir en una VPO es poco menos que una quimera, el Observatorio también ha preguntado por el régimen preferido en el caso de que pudieran acceder a una vivienda protegida. El 55,1% se decantaría por la compra, el 38,8% por el alquiler con opción a compra y el 6,1% por el alquiler. Por edades, sólo los jóvenes se inclinan por el alquiler con opción a compra como primera elección, ligeramente por delante de la compra.

Esta cultura de la propiedad de la VPO se alza como mayoritaria en 16 de las 17 CCAA (en todas menos en Asturias) y registra sus máximos en Navarra (65,3%) y La Rioja (64%).

Teniendo en cuenta la situación personal o familiar, la compra sería también la gran preferencia, salvo entre quienes viven con sus padres (el 54,5% opta por el alquiler con opción a compra). Un 62% de las parejas con hijos prefieren la VPO en propiedad, el 53,8% de las parejas, el 49,6% de quienes viven solos y el 47,1% de los que residen solos con hijos.