El precio medio de la vivienda nueva y usada en España se mantuvo estable en octubre, con un incremento del 0,1% respecto al valor medio del mes anterior, según la estadística IMIE General y Grandes Mercados de Tinsa. Pese a ello, la comparación en tasa interanual arroja una subida del 8,6 %, al compararse con el mes en el que el índice general marcó el nivel más bajo desde el inicio de la crisis del covid. El grupo de las capitales y grandes ciudades y el de la costa mediterránea muestran los mayores incrementos de precios en tasa interanual. El precio medio de la vivienda nueva y usada en España es un 5,1 % superior al del marzo de 2020.

“El sector inmobiliario sostiene la dinámica de recuperación iniciada en los primeros meses de 2021 en un marco de factores tanto internos (demanda elevada y oferta lastrada) como externos (inflación al alza en entorno de tipos de interés bajos y presión sobre los costes), que apuntan a un tensionamiento”, afirma Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa.

La estadística del mes de octubre refleja que la vivienda mantiene la tendencia de crecimiento de precios, especialmente en las capitales y grandes ciudades, y en las áreas metropolitanas, donde la revalorización ha sido superior al 1 % en el último mes en ambos casos. Por el contrario, la costa y las islas, que comenzaron antes la recuperación de valores tras el estallido de la crisis sanitaria, muestran síntomas de desaceleración en su evolución, con descensos del 0,8 % y del 1,7 % en octubre respecto al mes de septiembre.

En este sentido, la directora del Servicio de Estudios destaca que “las variaciones de 2021 reflejan el dinamismo del sector impulsado por una demanda sostenida, aunque de forma más moderada que las variaciones interanuales, acentuadas por poner en comparación los crecimientos actuales con las caídas del 2020“

En la comparación anual con el momento de mayor afectación en los precios de la crisis del covid, la costa mediterránea muestra el mayor crecimiento de su valor medio en el último año entre los grupos analizados, con un 15,7 %, seguido de las capitales y grandes ciudades, con un 9,6 % de incremento anual, y de los territorios insulares, con un aumento del 8,6% en los últimos 12 meses, en línea con la media nacional. Con una evolución más lenta que el índice general, las áreas metropolitanas muestran un incremento anual del 7,7 %, mientras que en las localidades más pequeñas del interior peninsular y de la costa atlántica, agrupadas en ‘Resto de municipios’, el aumento se modera hasta el 5,0 %.

“A pesar de las favorables expectativas para la demanda, la continuidad de la recuperación dependerá de factores macroeconómicos con implicaciones directas en el mercado inmobiliario”, afirma Cristina Arias.

Evolución del precio desde marzo 2020

La evolución del precio medio de la vivienda nueva y usada en España desde que comenzara la crisis del covid en marzo de 2020 sitúa el índice general un 5,1 % por encima del nivel que mostraba entonces. Las capitales y las grandes ciudades (+6,4 %) y la costa mediterránea (+6,1 %) muestran las mayores revalorizaciones medias en el último año y medio de crisis sanitaria. Más próximos a la evolución de la media nacional destacan las áreas metropolitanas (+5,0 %) y el grupo ‘Resto de municipios’, con un 4,3 % de incremento respecto a marzo de 2020. Las islas, por su parte, se mantienen en niveles similares a los de entonces (+0,1 %) tras moderar su evolución en los últimos meses.

Evolución desde máximos y desde mínimos

El índice general registra un incrementado del 23,8 % desde su mínimo valor registrado tras la crisis financiera (febrero de 2015). Las capitales y las islas alcanzan en este momento un nivel de revalorización similar desde sus mínimos (un 34,3 % y un 34,2 %, respectivamente). También en la costa mediterránea el incremento de precios es superior a la media nacional (+28,4 %), frente a la modesta evolución del 10,4 % que exhibe el grupo ‘Resto de municipios’ desde su mínimo valor en la última década.

Ampliando el encuadre hasta los máximos de 2007, la vivienda en España está un 29 % más barata que entonces. Las mayores diferencias (caídas acumuladas más abultadas) se localizan en la costa mediterránea (-37,2 %) y en las áreas metropolitanas (-35,2 %), mientras que en el grupo formador por Baleares y Canarias la distancia desde los máximos de 2007 se reduce a un 12,1 %.