La estadística Tinsa IMIE Mercados Locales, refleja en el cuarto trimestre una moderación del descenso de los valores en los principales mercados residenciales del país, tras los ajustes generalizados en el tercer trimestre del año. Esta estadística refleja la evolución del valor de la vivienda terminada (nueva y usada) en España a partir de las tasaciones realizadas por Tinsa,

El promedio de las cifras medias mensuales del IMIE General de octubre, noviembre y diciembre muestra un descenso en el precio medio en España del 0,7 % en el cuarto trimestre respecto al tercero, hasta 1.351 €/m2. Este valor representa una caída del 1,7 % en tasa interanual. El descenso acumulado en el precio medio de la vivienda en España desde el inicio de la crisis sanitaria alcanza el 2,3 %.

“Los datos provisionales del índice general apuntan a cierta estabilización de precios en los dos últimos meses del

año, descendiendo no obstante tanto en términos anuales como de media trimestral, con una caída respecto al primer trimestre superior al 2 %”, explica Rafael Gil, director del Servicio de Estudios de Tinsa.

Todas las comunidades muestran descensos tanto interanuales como respecto al momento inmediato precovid (primer trimestre). En las dos mayores capitales españolas el ajuste de precios supera el 5%. Madrid muestra un ajuste desde marzo del 6,7 % y un 6,3 % en tasa interanual. En Barcelona, la vivienda se ha abaratado un 5,2 % desde el primer trimestre y un 5,8 % en los últimos 12 meses.

Las cifras de compraventas han mostrado tanto un impacto inmediato y contundente hasta el verano como cifras relativamente positivas en meses posteriores, con mejor comportamiento hasta la fecha en la obra nueva. Es de esperar que la demanda en los últimos meses de 2020 haya vuelto a acusar el empeoramiento reciente de la situación sanitaria.

La incertidumbre sigue condicionando cualquier previsión para los próximos meses. “La confluencia de elementos contrapuestos, como son un shock de oferta, el deterioro de fundamentales económicos, las restricciones parciales o completas, la asimetría geográfica en ajustes y los descuentos, expectativas de depreciación y oportunidades, determina la compleja identificación no ya de una tendencia futura sino de la propia actual, extremadamente supeditada a imprevistos coyunturales”, apunta el Director de Estudios de Tinsa.

A falta de conocer los efectos sobre la demanda de un complicado último tramo del año, Gil señala que la actividad del mercado durante 2021 seguirá sujeta a “la evolución de la pandemia y a los daños acumulados en la economía española, así como a su capacidad de recuperación, la del resto de Europa y la vuelta de cierta normalidad en la movilidad internacional, entre un sinfín de factores”. En su opinión, 2021 podría volver a mostrar escenarios puntuales de afectación significativa tanto positiva como negativa. “Los valores medios residenciales podrían ahondar su ajuste apenas comenzado o verse sostenidos por un mercado reactivado”.