Lo dice el último Barómetro de Opinión del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), pero lo saben también quienes cada mes intentan pagar un alquiler disparado, buscar una hipoteca imposible o simplemente soñar con independizarse. Por octavo mes consecutivo, la vivienda lidera el ranking de preocupaciones ciudadanas. Que nadie se extrañe: no es un problema nuevo, pero sí uno que cada vez aprieta más.

Las menciones a la corrupción han alcanzado su cifra récord de los últimos años con un 25,3%

El estallido del caso Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE, ha encendido otra vez los sensores del escándalo. La corrupción vuelve a ocupar titulares y a colarse en los bares. El CIS muestra que las menciones a este problema se han disparado hasta un preocupante 25,3%, una cifra que no se alcanzaba desde 2019. Entre junio y julio ha subido 13,6 puntos, lo cual sugiere que el personal ya no se traga la transparencia institucional ni con agua.

El repunte de los alquileres vacacionales en verano es una constante en la serie estadística del INE

El verano no solo calienta las playas, también los precios del alquiler. Como ya viene siendo habitual, la llegada de los turistas y la explosión de las plataformas de alquiler vacacional han reducido drásticamente la oferta residencial tradicional. Las cifras del INE lo confirman año tras año, pero ni los gobiernos locales ni el central se deciden a poner el cascabel al gato.

El problema va más allá de los destinos turísticos: Barcelona, Valencia, Madrid, Málaga, Palma o Sevilla han experimentado repuntes constantes en los precios de los arrendamientos, directamente vinculados al alquiler turístico. ¿Medidas? Muchas promesas, pocos hechos. Mientras tanto, cada vez hay menos viviendas disponibles para vivir y más para hacer caja.

La inmigración, con un 18,4%, se coloca en tercer lugar

No es raro que en tiempos de tensión social, la inmigración vuelva a escalar en las preocupaciones de los encuestados. Lo hace con un 18,4%, una décima menos que el mes anterior, pero muy lejos del récord del 30,4% alcanzado en septiembre pasado. Un debate que sigue politizándose peligrosamente, aunque las cifras reales del impacto migratorio sobre el mercado de la vivienda no sean, en ningún caso, el verdadero núcleo del problema.

¿Y qué pasa con el paro o la economía?

Curiosamente, tanto el paro (15,1%) como la crisis económica (16,7%) bajan posiciones. Tal vez porque las cifras macroeconómicas insisten en que vamos bien, mientras la ciudadanía hace malabares en el supermercado y en el cajero. Y mientras tanto, suben las menciones al mal gobierno y a los partidos políticos, que se colocan en el cuarto lugar con un 17,8%. Claro, cuando el ruido político tapa la realidad social, la desafección se dispara.

La vivienda, problema colectivo y personal

El CIS recoge además los problemas personales que afectan directamente a los ciudadanos. Y aquí también la vivienda saca pecho: un 22,5% dice estar directamente afectado por la situación del mercado inmobiliario. Solo la crisis económica (24,9%) y la sanidad (22,1%) la superan. Es decir, no es solo una preocupación nacional: es un drama doméstico, que se palpa cada mes en las cuentas bancarias.

Desigualdades crecientes y acceso imposible a la vivienda

El 39,4% de los encuestados afirma que hay grandes desigualdades sociales en España. Pero cuando se pregunta específicamente por el acceso a la vivienda, la respuesta es aún más clara: un abrumador 83,6% cree que no hay igualdad de oportunidades para conseguir una casa. Esto no es opinión: es un grito colectivo.

De hecho, el 58% cree que dentro de diez años las desigualdades en renta e ingresos serán mayores. Y un 52,4% asegura que también lo serán en el consumo de bienes y servicios. Vamos, que los españoles saben perfectamente hacia dónde va esto: hacia un país dividido entre los que heredan casa y los que heredan alquiler.

Valoración de líderes: los políticos siguen suspendiendo

En plena tormenta política, el CIS también pregunta por los líderes. Pedro Sánchez lidera con una nota de 4,30, seguido por Yolanda Díaz (4,11), Feijóo (3,87) y Abascal (2,81). Ninguno aprueba. ¿Confianza? Sánchez genera “mucha o bastante” confianza al 30,3% de los españoles, y Feijóo al 21,9%. Para lo que se paga en asesores de comunicación, no es para sacar pecho.

Mientras tanto, la vivienda… sigue sin solución

¿Y qué hay del parque público? ¿Y del control de precios? ¿Y del acceso a la vivienda protegida? Bien, gracias. Las medidas de choque prometidas por gobiernos pasados y presentes no han conseguido detener la escalada. La rentabilidad manda, la necesidad obedece. Y cada año que pasa sin una intervención efectiva del Estado, más se consolida este modelo basado en la expulsión de los residentes permanentes en favor del visitante temporal.

Un problema estructural convertido en emergencia permanente

Que la vivienda sea el principal problema de los españoles no debería sorprender a nadie. Pero sí debería avergonzar a quienes legislan de espaldas al ciudadano. La política de vivienda en España no ha fracasado: simplemente no ha existido. Se ha dejado en manos del mercado y del capital. Y ahora, con pisos turísticos por las nubes, alquileres imposibles y salarios estancados, el resultado es el que tenemos: una generación entera expulsada del derecho constitucional a un hogar.

Seguimos esperando soluciones, mientras los datos del CIS nos recuerdan lo que ya sabemos: en este país, tener casa ya no es un derecho. Es un privilegio.