La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha pedido al Ministerio de derechos sociales y a las Comunidades autónomas la implantación de un bono o un sistema de reparto gratuito de mascarillas con motivo de la vuelta al cole. El objetivo de la medida es reducir el impacto económico que el uso obligatorio de mascarillas tiene en todas las familias.

La compra de mascarillas se ha convertido en una nueva factura que supera incluso en algunos casos a las de servicios como la luz, el agua o el gas. Los estudios de OCU señalan que las familias gastarán entre 70 y 150 euros al mes en mascarillas dependiendo del tipo de mascarillas (quirúrgicas, higiénicas, FFP2) y establecimientos en los que se adquieren (supermercados y tiendas on line más baratas y farmacias más caras).

 En el caso de los niños, un estudio de OCU cifra el gasto para todo el curso por alumno va desde los 6 a los 324 euros al año para mascarillas quirúrgicas o higiénicas. La cifra puede ser aun más elevada si el alumno pertenece a un grupo de riesgo y debe llevar siguiendo las recomendaciones de salud una mascarilla FFP2 sensiblemente más cara, y que puede elevar el coste del uso de mascarillas durante el curso a 972 euros de media.  

Este gasto es especialmente importante para las familias con menos recursos. Un reciente estudio señala que el 15% de las familias están en una situación de máxima vulnerabilidad y es previsible que por desgracia este número aumente debidos a los efectos de la crisis económica generada por el impacto del coronavirus. Crisis que se va a comenzar a sentir este próximo mes de octubre, coincidiendo con la reactivación de la pandemia y la vuelta de los niños al cole.

Al contrario que en otros países, en España no hay ayudas. En Alemania el Gobierno Federal de la canciller Angela Merkel ha aprobado el reparto de un bono de gastos escolares para todas las familias de 300 euros. En Grecia, el Gobierno ha aprobado una partida de gasto para proporcionar mascarillas gratuitas para todos los alumnos y profesores.

Estos son dos ejemplos de medidas destinadas a aliviar el coste que para las familias representa el gasto en mascarillas y España, con la crisis sanitaria y económica que padecemos, no hace nada al respecto. Por ello nuestro país debiera implantar medidas destinadas a abaratar el coste que tiene para las familias la adquisición de mascarillas.  Y la responsabilidad se extiende tanto al gobierno central como a las comunidades autónomas e incluso ayuntamientos. Debiera haber reparto de mascarillas gratuitas en todos los centros educativos.

 Dado que el uso de las mascarillas es obligatorio para prácticamente todas las actividades cotidianas deberían ser gratuitas. Lo contrario comienza a generar sospechas de intereses económicos en su venta, las mascarillas deben ser gratuitas, al menos en una parte y especialmente para las familias vulnerables.