Las hipotecas a la vivienda apoyadas por sus cláusulas abusivas son una de las grandes fuentes de beneficios de la banca tradicional. Pero ninguna forma de crédito queda exenta de las cláusulas abusivas sobre los consumidores, como es el crédito al consumo y las peligrosas tarjetas revolving, una verdadera trampa para miles de familias. Hace ya unos años que se debate sobre la legalidad de los intereses usurarios que aplican.

El Grupo Parlamentario de Cataluña en Común Podemos ha presentado una propuesta de resolución sobre las tarjetas revolving que caso de ser aprobada insta de manera “inmediata” a la Agencia Catalana de Consumo de la Generalitat a “estudiar las cláusulas abusivas recogidas” en los contratos de las tarjetas revolving y dar “asesoramiento jurídico a los afectados de cara a reclamar el resarcimiento de sus derechos”.

La propuesta de resolución, que ha sido presentada por la portavoz del grupo parlamentario Susanna Segovia, y el diputado Lucas Silvano Ferro Solé, recoge asimismo que esta labor se hará “en coordinación” con ASUFIN en Cataluña “para obtener toda la información necesaria de los afectados por estas cláusulas abusivas en Cataluña”.

Razona que “las tarjetas revolving son tarjetas de crédito comercializadas por entidades financieras y bancarias que sólo tienen la opción de pago aplazado”. Las compras que se realizan con estas tarjetas llegan a alcanzar “intereses que según diversos estudios oscilan entre el 22% y el 29%”. Esto mantiene “a los clientes endeudados sin necesidad y sufriendo unos intereses que doblan los que el Banco de España fija como criterio”.

La situación y legalidad de estas tarjetas ya ha llegado a los juzgados y la semana pasada  se inició el juicio de otra de las demandas colectivas que ha presentado la Asociacion de Usuarios Financieros (ASUFIN) contra las tarjetas Visa Classic, Go y Gold de CaixaBank en el Juzgado de lo Mercantil número 4 de Valencia

La asociación defiende que estas tarjetas se convierten en una auténtica trampa de deuda para el consumidor por el mecanismo de amortización que contienen: combina el pago de cuotas mensuales muy reducidas, plazo indefinido y recapitalización de intereses. Y el problema reside en que esto no se explica al detalle en el momento de la contratación usando para ello, por ejemplo, un cuadro de amortización con escenarios de pagos a futuro o simulaciones que permitan comprender al consumidor cuánto le va a costar el préstamo.

Las revolving mueven 14.000 millones de euros al año, según el Banco de España, y Patricia Suárez, presidenta de ASUFIN avisa de que “muchos afectados por la situación económica actual pueden verse tentados por estas tarjetas, fáciles de obtener pero que generan una espiral de deuda peligrosa y de la que es muy difícil salir”.