Desde que las empresas descubrieron que lo medioambiental vendía y que los consumidores estaban dispuestos a pagar más o elegir los productos respetuosos con el entorno, decidieron invertir en ello. Pero no en mejorar sus procesos y procedimientos, sino en mentir como bellacos y difundir su mentira a los cuatro vientos. Había nacido el marketing verde.  Y los ejemplos, como Ecoembes, menudean.

La Comisión Europea ha adoptado la Agenda del consumidor, su estrategia normativa para los consumidores para los próximos cinco años y que incluye entre sus prioridades en materia de sostenibilidad, una mayor protección ante el greenwashing de las empresas y la obsolescencia programada. Además, se pondrá el foco en el uso de la inteligencia artificial y en los retos que plantean las nuevas tecnologías en materia de comercio electrónico.

Las malas prácticas de algunas empresas al presentar productos o servicios respetuosos con el medio ambiente pese a no serlos realmente, lo que comúnmente se conoce como greenwashing, es una de las acciones clave que formarán parte de una próxima ley para mejorar la información a los consumidores sobre sostenibilidad.

Para la Organización Europea de Consumidores (BEUC), es urgente la necesidad una nueva estrategia en cuanto a la normativa europea sobre consumidores, no solo porque la pandemia ha causado una recesión económica, sino también por la creciente evolución del mercado y la profunda transformación verde y digital de nuestra sociedad. En ese sentido el documento debe servir de guía a los legisladores para abordar las necesidades de los consumidores en todas las normas europeas. La normativa de consumidores es vital para recuperar la confianza y facilitar la recuperación económica de la pandemia.

La directora general de BEUC, Monique Goyens asegura que“La UE ha colocado apropiadamente el listón alto con su nueva Agenda del Consumidor. Las preocupaciones y expectativas de los consumidores deben ser el punto central de cualquier plan normativo, ya sea de salud, energía, financiero o de transición verde y digital. Instamos a todos los legisladores europeos y nacionales a trabajar conjuntamente para llegar a estos objetivos”.

Desde las numerosas infracciones de aerolíneas hasta fraudes online, y la especulación de precios en los productos de salud esenciales, el abandono de los consumidores ha estado patente en los últimos meses. La Comisión está por lo tanto en el buen camino al subrayar la necesidad de cooperación entre la Unión Europea, las autoridades nacionales y las organizaciones de consumidores para superar esta crisis sanitaria y económica.

Otros planes de la Comisión Europea para los consumidores incluyen la revisión sobre los créditos al consumo y la comercialización online de servicios financieros; fortalecer la participación de las organizaciones de consumidores en la implementación de los derechos de los consumidores y posibilitar el acceso a la justicia a través de la inminente Directiva de Acciones Colectivas.