El Ayuntamiento de A Coruña ha abierto un expediente a la empresa Clece, propiedad de Florentino Pérez, concesionaria del Servicio de Ayuda a Domicilio en la ciudad, después de que haya comprobado diferentes incumplimientos en el contrato. Además de los incumplimiento contractuales, la empresa no ha incorporado las mejoras que desde el Ayuntamiento le habían solicitado.

Esta filial de la multinacional ACS, constructora propiedad de Florentino Pérez, ha recibido ya numerosas quejas, denuncias y problemas por incumplir con lo pactado o cobrar por servicios que no había realizado en ayuntamientos e instituciones gallegas. Todo ello viene de los vicios ocasionados por las anteriores administraciones a empresas concesionarias de servicios públicos.

La Concejalía de Justicia Social y Cuidados de A Coruña le ha abierto un expediente a la espera de sus alegaciones y podría imponerle sanciones o incluso cancelar el contrato si continúa con los incumplimientos. El contrato le fue adjudicado el pasado año por el anterior Gobierno del PP y supone para el Ayuntamiento más de 7,5 millones de euros en tres años.

Los problemas llegan por un servicio insuficiente para los dependientes -a algunos incluso no se los ofrecieron-, falta de coordinación o demasiados cambios de auxiliar. Desde los sindicatos, se explica que los incumplimientos por parte de esta empresa «son continuos», también en el plano laboral. Impagos de horas extras, incumplimiento de los descansos obligatorios o del reglamento de prevención de riesgos, labores fuera del horario laboral, negativa a cubrir una baja de manera inmediata, denegación de los días de asuntos propios o regulación mediante el convenio estatal cuando ya hay uno a nivel autonómico. Y tanto en lo que tiene que ver con la ayuda en el hogar como en la limpieza.

En Pontevedra, el Ayuntamiento reconoció hace más de dos años que la filial de ACS le había facturado 38.000 euros por servicios no prestados después de que a la empresa se le abriesen varios expedientes. La Administración local anunció en el mes de enero que había iniciado «la tramitación de un nuevo contrato para el Servicio de Ayuda a Domicilio» tras rechazar la posibilidad de prorrogar el contrato cuatro años más.

Otra filial de ACS, Urbaser, fue denunciada en Ferrol tras admitir que su depuradora del Cabo Prioriño no realizaba su función a pesar de facturar por hacerlo durante un año.