La puesta en marcha  de la nueva Ley de Crédito Inmobiliario ha originado un fuerte caos, en el que muchos particulares y agencias inmobiliarias están viendo cómo se retrasa la firma de sus hipotecas. Para intentar subsanarlo, el Ministerio de Justicia ha emitido dos instrucciones para que los notarios puedan efectuar el trámite de información a los usuarios antes de que formalicen sus hipotecas.

La primera intenta evitar que se paralicen las operaciones hipotecarias por no haberse podido completar la conexión informática entre algunas entidades financieras y los notarios. Y es que la nueva Ley obliga a las entidades a remitir sus ofertas vinculantes de crédito a los notarios elegidos por el cliente, por medios telemáticos seguros que permitan comprobar la fecha de remisión de la documentación.

Por ello, y vistos los numerosos problemas originados por las conexiones entre las distintas plataformas, desde el día 16 de junio y hasta el 31 de julio estas comunicaciones podrán realizarse por otros medios alternativos, como son la entrega de documentación en papel, por correo o mail, salvaguardando, eso sí, la libre elección de notario por parte del cliente de la entidad financiera.

Como la escritura pública sólo podrá firmarse pasados diez días desde el momento en que se entreguen esas ofertas vinculantes, los bancos deberán asegurar la exactitud de la fecha. Durante ese plazo de tiempo el notario asesorará al prestatario sobre las cláusulas del contrato, levantando acta al efecto.

Una segunda instrucción remitida por Justicia, explica como se firmarán las operaciones cuya oferta vinculante se haya entregado antes de la puesta en marcha de la Ley, pero que se eleven a escritura pública en fecha posterior.  Así, sólo podrán formalizarse con efectos de la normativa anteriormente vigente, los contratos en que se acredite que el prestatario ha aceptado la oferta vinculante sin modificaciones antes de esa fecha. En caso contrario o en el que no pueda acreditarse esa aceptación de las condiciones, se aplicará la nueva normativa.