Con llamada al orden del rebaño y mirando por encima de todo a sus intereses y no a los del país -muchos banqueros y políticos piensan que son los mismos-, Bankia ha modificado las condiciones de acceso a la moratoria hipotecaria. La rectificación del banco, se produce poco más de una hora después de la publicación del informe de FACUA-Consumidores en Acción, que ponía de manifiesto que el banco nacionalizado era el único que indicaba claramente que sólo debe cumplirse uno de los cuatro supuestos de vulnerabilidad económica, establecidos en el Real Decreto-ley del pasado 17 de marzo.

«Pueden solicitar la moratoria (…) los deudores de préstamos hipotecarios para la adquisición de vivienda habitual que se encuentren en un supuesto de vulnerabilidad económica», informaba Bankia en su página web en un primer momento.  Así lo pone de manifiesto un certificado digital de la web obtenido a las 9.51 horas. Ahora, el banco ha modificado el siguiente párrafo del texto explicativo para advertir de que deben cumplirse «conjuntamente» todos los supuestos establecidos en el Real Decreto-ley.

De esta manera, tras la vuelta de Bankia a la lógica bancaria, son 9 las entidades que advierten en sus webs de que deben reunirse los cuatro supuestos de vulnerabilidad económica definidos en el Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del Covid-19.  Otras 8  facilitan la información de forma ambigua, sin aclarar si deben ser uno o todos. En concreto son  Santander, CaixabankBankinterCajasurKutxabankAbancaLiberbank e Ibercaja -y ahora también Bankia-

Parece ineludible que el Gobierno deba aclarar  de forma urgente cómo debe interpretarse el Real Decreto-ley.  Y es que de ser obligatorio el cumplimiento de los cuatro supuestos de vulnerabilidad económica, el embudo sería un hecho y el número de familias que podría optar a la moratoria quedaría desproporcionadamente restringido. Posiblemente no sea éste el objetivo del Gobierno, pero cuando se juega con la banca ya se sabe que los tahúres se sientan a la mesa y que toda precaución es poca.