El revuelo creado por el cambio de criterio del Tribunal Supremo y la paralización de la situación apenas un día después está teniendo consecuencias. Se ha producido una inseguridad jurídica que no sólo está perjudicando a los bancos en bolsa, sino que ha dejado paradas unas  8.000 operaciones hipotecarias según denuncia la Federación de Asociaciones Inmobiliarias.

La Federación no sólo ha dado el dato, sino que también ha pedido responsabilidad a las entidades financieras de cara a sus clientes. Y es que la paralización de las «ventanillas hipotecarias» puede provocar el incumplimiento de acuerdos y contratos de arras ya firmados. Rara es la agencia inmobiliaria que no tiene varias operaciones, que consideraba ya hechas, paralizadas en su oficina bancaria hasta que se aclare de forma definitiva quién paga el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados.

Agencias Inmobiliarias, compradores, vendedores, hipotecados o por estarlo, entidades financieras…la incertidumbre es absoluta y no parece que el próximo día 5, con un hipotético veredicto definitivo por parte del Supremo, pueda despejarse. Y con la más que previsible confirmación de la sentencia, que liberará del pago del impuesto a los hipotecados de los cuatro últimos años, la confrontación entre consumidores y entidades financieras se centrará en la retroactividad de la medida.
La perdidas de los bancos en la bolsa, durante la pasada semana, han superado la cifra de los 9.000 millones de euros, a los que habría que sumar los 700 millones anuales de devolución del impuesto, para cuatro años seguro y para más si hay retroactividad. Es lo que tiene vivir por encima de sus posibilidades y con las leyes a su favor durante tantos años que han perdido la cuenta, que luego cuando llegan mal dadas y  llega todo de una vez. Del atasco en la Justicia y sus costes hablaremos en otro momento.