Como si de un tic ancestral se tratara todas las administraciones y sus organismos se dedican en cuerpo y alma a defender a los bancos, incluso cuando conculcan los intereses de los consumidores y les tiene que multar por ello. Y el Banco de España no podía ser menos. FACUA-Consumidores en Acción critica que se oculten los nombres de las entidades a las que sancionó el Banco de España en 2016. El organismo que preside Luis María Linde contiene en su memoria anual el número de sanciones impuestas, pero obvia los nombres de los bancos sobre los que recayeron esas multas, así como la cuantía de las mismas. El documento no aclara si las sanciones fueron consecuencia de infracciones consideradas graves o leves por el organismo. Pero han sido siempre sanciones por afectar los derechos de los usuarios.

La legislación obliga a publicar en el BOE las multas impuestas por el Banco de España cuando se considera que las infracciones cometidas son de carácter muy grave. En el caso de las infracciones leves, la normativa prohíbe expresamente la publicación de los nombres de las entidades sancionadas. En cuanto a las multas por infracciones graves, el organismo tiene la potestad de decidir si las hace públicas o no. Y la norma imperante en el Banco de España es el secretismo.

La asociación considera que al no producirse la transparencia en estas actuaciones sancionadoras llevadas a cabo, se está protegiendo a las entidades que cometen los abusos en lugar de velar por los intereses de los usuarios. Por ello, reclama que se modifique la Ley 10/2014, de 26 de junio, de ordenación, supervisión y solvencia de entidades de crédito, que prohíbe al Banco de España publicar los nombres de los bancos multados cuando las infracciones sean consideradas de carácter leve. Es un derecho de los usuarios saber con quien «se juega los cuartos» y nunca mejor dicho por si le interesa cambiarse a otro menos tramposo.

La asociación asegura de que las irregularidades sancionadas se produjeron en asuntos tan graves de ámbito hipotecario como las cláusulas suelo, infringir la normativa de transparencia y la protección del cliente de servicios bancarios, según recoge la memoria anual del organismo.

La asociación de consumidores advierte, además, de que al no especificarse en la memoria el importe de las sanciones se desconoce si estas son proporcionales a las infracciones cometidas, y por tanto, la propia efectividad de las mismas y su capacidad disuasoria para los bancos. O si son sanciones ridículas, que animan a las entidades financieras a seguir con sus prácticas de abusos por que les sale rentable.