Mientras que la mayoría de los españoles no pueden aspirar a comprarse una casa, los fondos buitres siguen a la caza y captura de las oportunidades que propicia el devaluado mercado español. Estos fondos –buitres o no– y capital riesgo sí han invertido y mucho en el inmobiliario español a lo largo de 2013. Tanto como que multiplicaron por 12 su inversión.
La idea que sustenta a estos buitres carroñeros es comprar barato hoy para vender cuando los precios comiencen a subir a partir de 2015. Y esto es lo único positivo que tiene el revoloteo de estos buitres internacionales sobre nuestro país, que auguran y huelen la recuperación.
Las operaciones que se están desarrollando en nuestro país, entre bancos, administraciones y fondos buitres podrían aumentar por la percepción de que los precios están cerca de tocar suelo. Estos fondos de capital riesgo y otras entidades financieras desembolsaron el pasado año 5.211 millones de euros en el sector inmobiliario español. Este importe representa el 37% de la inversión global por valor de 13.935 millones que realizaron tanto fondos como capital riesgo y entidades financieras en 2013, lo que representó un incremento del 118 % con respecto al volumen contabilizado un año antes.
Del total de la inversión realizada en España –en un 95% procedente de fondos internacionales– , según datos del Ministerio de Economía, 5.211 millones correspondieron al sector inmobiliario; 2.733 millones al financiero; 1.733 millones al industrial; 1.172 a infraestructuras y 362 millones al sector de las tecnologías de la información en internet, quedando los 2.685 millones restantes para otros sectores.
La mejora de la situación macroeconómica a lo largo de los últimos seis meses de 2013, especialmente la rebaja de la prima de riesgo, ha supuesto un aumento en el número de transacciones realizadas por los fondos internacionales, que ven a España como un país de oportunidades. Lo que hay que decir claramente es que las oportunidades las consiguen gracias a nuestros esfuerzos y a las facilidades que les está dando el Gobierno.
Queda por saber el papel, que en estas oportunidades brindadas a los fondos buitres, están realizando los bancos españoles y la Sareb, que cuando se juega con dinero público procedente del rescate, que pagaremos entre todos, es fácil obtener pingües beneficios arriesgando poco. Y muchos habrá que ganen más que con la época dorada.
Durante los próximos meses se producirá una diversificación de la estrategia, que pasa por joint ventures con promotores inmobiliarios para llevar a cabo proyectos residenciales en suelo comprado barato, adquisición de vivienda para alquiler, como lo sucedido con la Comunidad de Madrid que ha vendido a fondos buitres una gran cantidad de viviendas sociales, apartamentos turísticos en costa, con precios nunca vistos, promociones inacabadas adquiridas a precios de derribo, suelo y compra de deuda hipotecaria, así como residencias estudiantiles y de la tercera edad.
Se espera que la inversión inmobiliaria se centre en Madrid y Barcelona, fundamentalmente en oficinas, hoteles y retail. Y como contrapartida a la debilidad del consumo interno, que se va a mantener este año, podría haber un aumento de las operaciones debido a la constatación de que los precios están tocando suelo.
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