Aún no se dispone de los datos definitivos, pero todo apunta a poder decir que 2013 ha sido el peor año para la venta de viviendas desde hace muchos años. Según el Instituto Nacional de Estadística en noviembre se han realizado 21.847 operaciones de compraventa, lo que representa una caída del 15,9% respecto al mismo mes de 2012. De esta manera el año puede acabar con la venta de apenas 300.000 viviendas. Y si es malo para el conjunto de los vendedores resulta terrible para los particulares ya que de ese total, un buen porcentaje han sido casas en propiedad de la banca, la gran inmobiliaria del momento.

Pero tampoco para los bancos, a pesar de las ventajas con las que parten, 2013 ha sido un año fácil. Contabilizando el total vendido por los tres grandes -BBVA, Santander y Caixabank- no se ha llegado a las 50.000 operaciones.

Caixabank, a través de su filial inmobiliaria Building Center, ha sido quien más operaciones inmobiliarias ha conseguido cerrar durante los diez primeros meses del 2013. El total de viviendas comercializadas alcanzó en 2013 las 18.386, situando la cartera neta de inmuebles adjudicados disponibles para la venta en 6.169 millones de euros. Supone unas ventas y alquileres por un importe de 2.180 millones, un 119% más que el año anterior.

Por su parte el Santander vendió 15.000 inmuebles durante el 2013, lo que supone un 55% menos que en 2012, cuando se deshizo de 33.500. Se calcula que el banco ganó con estas operaciones unos 2.000 millones de euros. A lo que parece durante este 2013 el Santander se deshace del ladrillo y no sólo vendiendo casas, ya que es preciso recordar que en noviembre vendió su filial inmobiliaria, Altamira Santander Real Estate, al fondo estadounidense de inversión Apollo por unos 700 millones de euros, aunque sigue manteniendo la gestión de los activos.

El BBVA, a lo que parece, tampoco quiere seguir manteniendo sus intereses en el ladrillo y podría vender su filial inmobiliaria para generar plusvalías. Durante 2013 no le fue mal y la entidad vendió 14.390 inmuebles, un 43,2% más que en 2012. Además, llevó a cabo 6.993 operaciones en nombre de terceros. En el cuarto trimestre, las ventas sumaron 4.643 unidades, lo que supone un avance del 48,3% frente al trimestre anterior. Pero estas ventas se consiguieron gracias a descuentos situados alrededor del 40%. Para 2014 el BBVA asegura que los precios aún tienen que bajar entre el 2 y el 3%.