Por octavo mes consecutivo el Euríbor, índice al que están referenciadas la mayoría de las hipotecas españolas, encadena ocho meses consecutivos en negativo. A cierre mensual ha marcado -0,057%. De esta forma, tras un leve repunte en agosto, el índice vuelve a caer y profundiza así en sus niveles más bajos de la historia.

Al finalizar el mes, el índice se sitúa en estos niveles tras ahondar su caída diaria al -0,064%. Desde el pasado mes de febrero, el Euríbor se ha hundido en tasas negativas. Pero la caída del índice aún no compensa los diferenciales medios, que rondan el 1%, por lo que los expertos consultados descartan que el capital a devolver se reduzca por los niveles históricamente bajos del Euríbor.

Con estos valores, las hipotecas de 120.000 euros a 20 años con un diferencial de Euríbor+1% a las que les toque revisión este mes, tendrán una rebaja de unos 138 euros en su cuota anual o, lo que es lo mismo, unos 11 euros y medio al mes.

Y a partir de esta situación parece que no se esperan caídas más pronunciadas. El repunte del mes de agosto pareció indicar un intento de la normalización de los tipos de interés, alejándose de rentabilidades negativas, pero esta nueva caída vuelve a poner de manifiesto la coyuntura bajista que se mantiene. La reunión del Banco Central Europeo del mes de septiembre se saldó sin novedades relevantes para revertir la tendencia que marca el índice al que están referenciadas la mayoría de las hipotecas. Mario Draghi dejó claro que las políticas expansivas buscan facilitar el crédito y que, por tanto, suponen un aumento de la masa monetaria que presiona a la baja al Euríbor.

Pero ante esta intención surgen dudas de que a pesar de los esfuerzos del BCE por lograr que el crédito fluya hacia la economía real, si los bancos no encuentran rentable prestar dinero, pueden dejar de hacerlo y complicar el escenario macroeconómico. El contexto de bajos tipos de interés y su impacto en el Euríbor están presionando los márgenes de los bancos, que afrontan serías dificultades para hacer negocio ante el proceso de desendeudamiento de las familias y empresas. En este sentido, crece la concesión de hipotecas fijas a máximos históricos desde que existen registros en el INE; un tipo de préstamos con un margen mayor de beneficio ahora para la banca que las hipotecas de tipo variable. Pero la situación cambiará y habremos cambiado el pan para hoy por el hambre para mañana.