Esperando a que el próximo día 7 tenga lugar la reunión del BCE, con Christine Lagarde a la cabeza, no para que nos baje el precio del dinero, que ya sabemos que conociendo su mesiánico mandato será que no, sino para que de alguna pista para lo que pasará en los próximos meses, los hipotecados continúan sin sabe a qué atenerse y es que a pesar de que el índice hipotecario realizó un tímido movimiento a la baja desde finales de diciembre, el Euríbor está volviendo a repuntar desde febrero.

El Euríbor debiera terminar el mes alrededor del 3,4%

El Euribor, que se fija por la media de los tipos a los que un grupo de 19 bancos de la eurozona están dispuestos a prestarse dinero entre sí en el mercado interbancario,  cerró febrero en el 3,671%, con un ligero repunte con relación a enero, en el 3,609%, y esto parece anticiparnos un descenso a lo largo del año, que de seguro no tendrá nada que ver con el tourmalet de subidas que vivió a los largo del 2022 y el 23. Es culpa de esta pequeña subida de febrero por la  que los hipotecados con revisión anual no verán bajar su cuota hipotecaria.

Para decirlo de forma más clara, solo los que tengan una revisión semestral tendrá una pequeña alegría con un descenso de su cuota que podría superar los 40 euros al mes para una hipoteca a 150.000 euros a 25 años.

En la última reunión de política monetaria, celebrada el 25 de enero, el BCE mantuvo sus tipos de interés oficiales por tercera vez (consecutiva) desde el 21 de julio de 2022. Dependiendo de lo que nos adelante Lagarde el próximo día 7, que con el descenso de la inflación se lo debe estar pensando, el euríbor de marzo debiera ir a la baja y cerrar el mes algo por encima del 3,4%. De esta manera y con los empujones que le supondrán las bajadas que se esperan en los próximos meses, debiera terminar el año alrededor del 2,6%.