El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Bilbao ha acordado en un auto la suspensión de la cláusula suelo contenida en un contrato de préstamo suscrito entre Caja Laboral Popular y unos particulares, a los que la resolución reconoce «elevados» perjuicios económicos derivados de su aplicación. En un auto fechado el 9 de octubre, el juzgado citado estima la solicitud de los demandantes de que se suspenda cautelarmente la aplicación de la cláusula suelo de su préstamo al considerar que «todo apunta» a que va a ser «anulada».

La resolución judicial explica que en el préstamo que las partes suscribieron en febrero de 2007, se pactó la aplicación de unos intereses equivalentes a la suma del Euribor más un diferencial del 0,50%. Sin embargo, a los demandantes se les viene aplicando un interés del 3% en virtud de una cláusula suelo incluida en el contrato, que impide unos intereses de inferior porcentaje.

Según el auto, «es evidente el perjuicio económico que los demandantes están sufriendo» por esta cláusula, ya que el importe mensual de la cuota a abonar «resulta incrementada en aproximadamente 200 euros». El juzgado pone de manifiesto que la mayoría de las resoluciones judiciales de distintos tribunales «están anulando» las cláusulas suelo contenidas en contratos de préstamo hipotecario.

La cláusula suelo es una de las cláusulas consideradas abusivas por la que puede verse anulado un contrato hipotecario. Hay más pero muchos juzgados, como éste de Bilbao, ya están legislando a favor de los usuarios y contra los intereses de las entidades bancarias. También los contratos con intereses abusivos están viendo como son anulados por los juzgados; así se está considerando que una cantidad mayor que tres veces el precio actual del dinero es una interés abusivo. Un juzgado de Villalba, en Madrid, lo consideró así no hace más de dos semanas.