La evolución del euríbor este mes de febrero no deja lugar a ninguna duda: va a seguir subiendo. Y lo hace, sobre todo, por la declaración de Christine Lagarde tras la reunión del BCE el pasado día 2 de febrero, cuando aseguro, tras subir en medio punto el precio del dinero, que lo volverá a hacer la próxima reunión del BCE el próximo día 14 de marzo. Y lo llevará así al 3,5% para desesperación de muchos hipotecados y preocupación del sector inmobiliario.
En lo que llevamos de mes y salvo un par de día de tímidos descensos, el euríbor ha estado marcado por una constante evolución al alza dejándolo a fecha del 14 de febrero, última cotización, en 3,518%. De esta forma, con los últimos datos disponibles, el precio medio del euríbor a fecha 15 de enero se sitúa en 3,45%; se avecina un nuevo palo para los hipotecados que revisen su hipoteca anual este fin de mes.
La causa de que el BCE continúe con sus subidas de tipos, que pretenden reducir la demanda y por lo tanto enfriar la economía, es la persistencia de la inflación en el 8,5% -mejor que el 9% esperado- y tan sólo después de realizar la nueva subida al 3,5% el 14 de marzo, que evaluará la senda futura de su política monetaria.
En su discurso del pasado día 2, la presidenta del BCE indicó que “la economía de la eurozona se ralentizó, pero no se paralizó” el último trimestre del año, con un resultado mejor de lo esperado abandonando la posible recesión, aunque, añadió, “llegarán unos meses de crecimiento muy lento”.
El 8,5% de inflación en la eurozona en enero supone hasta siete décimas menos que en diciembre, según los datos de Eurostat. De esta forma encadena tres meses consecutivos de descensos, lo que da fuerza a la idea de que la subida generalizada de precios haya tocado techo en la zona euro.
Por nuestra parte, en España, la inflación ha repuntado tres décimas en enero, hasta el 5,8%, debido sobre todo a la retirada de la bonificación general al precio de los carburantes, aunque se ha podido compensar algo por la bajada del IVA en algunos alimentos básicos. Además, al igual que en diciembre, España siendo el país de la eurozona con la tasa más baja, y este mes repite junto a Luxemburgo, que tiene una tasa también del 5,8%, según Eurostat.
A pesar de las drásticas medidas tomadas por Lagarde y la continuación de la guerra en Ucrania, la economía de la UE ha entrado en 2023 con una situación ligeramente mejor que la prevista en otoño, con unas perspectivas de crecimiento del 0,9% este año en la zona euro y el 1,6 % en 2024. Por otra parte, también se prevén unas mejores previsiones para la inflación tanto para este año como para el próximo. Además, el mercado laboral, uno de los mejores indicadores, se mantiene fuerte en el entorno europeo.
Es previsible, que tras la próxima subida de marzo que Lagarde no perdonará a pesar de que cada vez son más numerosas las voces que piden dejar de subir ya los tipos, el euríbor se acomode en un 4,20% durante el resto del año, y es que además de que la inflación está comenzando a bajar, un euríbor por encima del 4,5% puede producir un cataclismo hipotecario que nadie desea. A partir de esa estabilidad debería comenzar a bajar, si todo se mantiene como hasta ahora, a final del 2023. Con una inflación a la baja, el euríbor seguirá también bajando a lo largo del 2024.
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