El Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas prevé un repunte de entre el 25% y el 40% de los impagos de las cuotas en las comunidades de propietarios de todo el país, sobre todo por los sobrecostes que generan las medidas sanitarias preventivas que requiere la COVID-19. Y es que la morosidad  y el coste que las medidas sanitarias preventivas impuestas por la situación de pandemia que padecemos, están poniendo en grave situación a muchas comunidades de vecinos que cuentan con muy exiguos presupuestos.

El Decreto del Estado de Alarma con el confinamiento impulsó distintas medidas gubernamentales  para ayudar a autónomos, pymes y comunidades de vecinos. Entre ellas, están las prohibiciones  de los cortes de luz, gas y agua,  prorrogándose, además,  hasta el 15 de septiembre de 2020 la vigencia del bono social eléctrico y la implementación de una ayuda extraordinaria de 200 euros que deberá destinarse a la adquisición de productos de alimentación, farmacia y otros suministros básicos para ayudar a la sostenibilidad económica de las familias en situación de vulnerabilidad económica a raíz de la Covid-19.

Es clave que los vecinos puedan seguir afrontando las cuotas comunitarias para mantener los edificios y espacios comunes en todas las comunidades, y dotarles de las imprescindibles medidas sanitarias impuestas por la situación de pandemia. Por ello,  desde los administradores de fincas se informa a los vecinos de cómo solicitar las ayudas en un intento de no comprometer las  débiles economías comunitarias,