Por desgracia es la noticia del verano, la ausencia de turistas extranjeros que está llevando al colapso a muchas de las infraestructuras hosteleras de nuestras zonas más conocidas, entre ellas Canarias. No fue suficiente abrir las fronteras y los aeropuertos, sino que se tenía que haber puesto un mayor control en los posibles contagios, responsabilidad ahora en manos de las Comunidades Autónomas. Estas administraciones se han mostrado mucho más incapaces que el Gobierno Central para controlar la situación, o tal vez han sido más permisivas o presionables. El caso es que la gran cantidad de focos activos está echando para atrás al turismo extranjero que sigue las recomendaciones de sus respectivos gobiernos.

La entrada de turistas extranjeros en España descendió un 97,7% en junio si la comparamos con el mismo mes de 2019, hasta 204.926 turistas, en tanto que el gasto bajó un 98,6%, hasta 133 millones de euros, según los datos que ha difundido este pasado lunes el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En junio del año pasado hicieron turismo en España 8,83 millones de extranjeros, que desembolsaron 9.696 millones. Por contra las cifras de este año hacen llorar y temer un otoño desastroso de carestía y cierres empresariales.

Tras el fin del estado de alarma, la vecina Francia, cuyos naturales están eligiendo mayoritariamente el vehículo propio para llegar a nuestro país,  fue el principal país emisor en junio, con 64.895 turistas, el 31,7% del total, aunque la cifra supone un descenso del 93,2 % respecto a junio del año pasado. Detrás de Francia Alemania fue el segundo país con una mayor presencia turística, con el 16,5 % del total, seguido por Holanda (6 %), Italia (5,1%) y Reino Unido (4,1%).

También disminuye el gasto medio por turista, ya que parece haber una cierta precaución a salir y disfrutar en establecimientos hosteleros o de ocio. Así, este gasto en junio fue de 651 euros por persona, un 40,6% menos en tasa interanual, mientras que el gasto medio diario bajó un 30,4%, hasta 114 euros. Los extranjeros visitaron principalmente en junio Cataluña (el 37,4% del total), seguida por la Comunidad Valenciana (15,4 %), Baleares (13,8%), Madrid (10%) y Andalucía (6.9%).

Entre enero y junio, la llegada de turistas internacionales disminuyó un 71,7% en tasa interanual, hasta casi 10,8 millones de personas.

Y las perspectivas para agosto, tras un mes de julio que invitaba al optimismo, son pésimas. Las recomendaciones y medidas de cuarentena del premier inglés, Boris Johnson, están causando un aluvión de anulaciones entre sus nacionales. Medida que también están siguiendo de forma mayoritaria alemanes, daneses y holandeses. Tanto es así que determinados establecimientos hoteleros que habían abierto en julio con ánimo de salvar la temporada están volviendo a plantearse el cierre este mes de agosto; y es que los números no salen.

Es el año negro del turismo, con cifras nunca vistas y que llevarán a muchos establecimientos y empresas al cierre de la actividad y al cambio de propietarios. Ya se está hablando de prorrogar los ERTEs hasta fin de año y la Generalitat de Cataluña ha solicitado hacerlo hasta el 31 de marzo. La situación es mala y se prolongará mientras dure la pandemia.