Como viene haciendo el resto de entidades financieras, Kutxabank ha vendido el 50% de sus activos inmobiliarios al fondo de inversión internacional Lone Star. Este fondo, que ahora será propietario de muchas de las viviendas y otras propiedades inmbobiliarias que habían venido a parar a manos de Kutxabank por la crisis, ha comprado el 100% del Grupo Neinor (Neinor, Inverlur, CajaSur Inmobiliaria y el equipo comercial de Valle Romano) por un importe total de 930 millones de euros. Viviendas y personal pasan así a manos de un fondo buitre.

La operación, que supone la mayor transacción de venta de una promotora inmobiliaria desde 2007, se cerrará de forma definitiva el próximo 30 de abril, una vez conseguidas las autorizaciones administrativas. Además el comprador deberá asumir toda la plantilla actual del grupo Neinor.

La operación permitirá que el banco no tenga que contratar personal suplementario para gestionar adecuadamente su cartera inmobiliaria. Además se libera de esta forma de activos inmobiliarios de salida dudosa o conflictivos, aunque sea regalando viviendas a precios de derribo.

Para Neinor, según Kutxabank, la operación supondrá una «mejora relevante» en el enfoque de su negocio, lo que implicará una generación económica, una «oportunidad profesional» para sus trabajadores y un «retorno a sus orígenes de actividad promotora». La realidad es que empresa y trabajadores pasan, con toda la inmoralidad posible en una entidad con capital público, a manos de un fondo buitre con todo lo que ello significa.

Desde la fecha de firma del acuerdo hasta su consecución, Kutxabank llevará a cabo una reorganización de la estructura de su negocio inmobiliario, a través de un holding de nueva creación. Esta «newco» se alimentará de activos procedentes tanto de su propio balance como de sus filiales inmobiliarias Neinor y Neinor Barria para su posterior venta. La nueva Neinor seguirá gestionando, a través de un contrato de prestación de servicios, los activos inmobiliarios que se mantienen en el balance de la entidad.

El fondo buitre Lone Star se fundó en 1995 por diversos fondos de capital riesgo, participando desde entonces en operaciones de similares características, con un precio agregado total de más de 88,3 billones de euros.